26 diciembre 2010

A Perderse

Tomar una mochila, sentir el calor del terminal de buses. Antes de salir, desde tu casa guardar todas las canciones significativas para un viaje. Armándote un buen setlist que te sirva hasta la llegada a destino. Un buen libro. Luego, a perderse. Sentirse libre un ratito, por tres días. Con la guitarra al viento, cerrar los ojos y sentir el olor a mar, las olas reventando en las rocas, el viento los pájaros. Sentirse uno con la naturaleza, ser uno. 

Les dejo esta foto de mi pequeña arrancada a Algarrobo con amigos. Lo pasé increíble, siempre se pasa bien con ellos, nos conocemos desde chicos y son casi como hermanos. Es bueno tenerlos cerca para estas escapadas.

Foto tomada por Freddy Guzman, al fondo se ve la roca más conocida como Peña, donde muchos bañistas intrépidos suben a mirar el horizonte y luego carabineros con helicópteros los tienen que bajar.

15 diciembre 2010

A Day in the Life

Estas últimas semanas han sido de locos. Muchísimo trabajo y en la Universidad para qué decir.

Ya egresé. Estoy a sólo 2 días para transformarme en ex alumno – ¡Ayúdame veranito de San Juan! – y a la espera que todo salga bien.

El domingo tuve mi primer “accidente”  laboral. Estaba reporteando camino al Melocotón, eso es por el Cajón del Maipo, cuando nos pegamos un pencazo con otro auto. Fue fuerte, gracias a Dios no me pasó nada, ni a mí ni al conductor del móvil, pero el auto en el que andaba no pudo contar la misma historia. Fue en fracción de segundos, choque por alcance, el rechinar del auto, los neumáticos quemándose y el ruido. No fue peor porque uso cinturón siempre.

Después de esperar en que me fuera a buscar otro auto para seguir trabajando y la notoria preocupación de mis jefes por el accidente - me gustó bastante esa preocupación por uno -  llegué al lugar de reporteo. La escena era escabrosa, un montañista que falleció mientras ascendía por una roca. Pero el paisaje era maravilloso. Nunca antes había llegado tan lejos en auto en dirección al Cajón del Maipo, yo siempre me preguntaba qué había más allá. Bueno, llegué más allá de lo que esperaba, estaba a no muchos kilómetros de Argentina y el paisaje era maravilloso. Por suerte alcancé a sacar fotos del lugar, para que quedara flasheado en la memoria.

Me urgió mucho el accidente, me hizo preguntarme algunas cosas. Luego, este martes una señora me vio cruzar la calle cerca de donde vivo y me dijo que tuviera cuidado en hacerlo, que ella una vez intentó cruzar y no se dio cuenta que la calle iba en una sola dirección y casi la atropellan. Yo haciéndome el loco lindo le respondía que claro, que había que tener cuidado. Pero su cara de angustia me acongojaba. Me dijo que tenía nietos maravillosos, que ninguno había decidido estudiar Periodismo, pero que le encantaría tener uno que lo hiciera. Me dijo que me cuidara, que la vida es muy corta y todo pasa muy rápido, que aprovechara el tiempo. Que me fijara cuando cruzara la calle, porque me podrían haber atropellado y esa imagen le recordaba a un nieto que falleció a los 17.

Ahí me di cuenta que era para rato.

Me quedé conversando con esta señora, que debe tener cerca de unos 75 años, me preguntó donde vivía y coincidimos en ser vecinos. Me contó que vivía en Providencia, pero se cambió a un lugar más tranquilo, que tenía muchos nietos. Que todos le salieron matemáticos, no como ella que fue abogada y que jubiló hacía 20 años atrás.

A todo esto estaba con una gripe asquerosa y la escuchaba medio afiebrado. Salí de mi casa, con la única finalidad de ir al banco, cobrar el cheque y poder pagar algunas cuentas.

La escuché con atención, con ternura. La sentí tan angustiada. Sé que crucé con toda la precaución, miré a los dos lados, no venían autos. Pero me quedé a y le di toda mi atención, como si fuera mi mamá quien me estuviera aconsejando, sentí que tenía el deber de hacerlo. Sentí lo que ella sintió. Ella tenía el deber de aconsejarme y yo de escuchar. Cuando ella sintió que lo había dicho todo, me sonrió. Le respondí la sonrisa con las mismas ganas. Me hizo un cariño en la nuca, como ese que siempre hacen las abuelas, y se fue.

Yo me quedé estático, la miré marcharse, con sus pasitos cortos, caminando lento, frágil, pero seguro. Cuando llegó el momento de cruzar, esperó. Esperó y esperó hasta que no viniera nada, ningún auto. Fue ahí cuando me pude ir, con más fiebre que antes por el sol, pero con más cuidado. Pensando en que debo mirar más veces antes de cruzar la calle.


01 diciembre 2010

El año del Perro ha terminado

Comenzó el último día del último mes de este año de mierda. Realmente ha sido una mierda, en lo laboral nada que decir, favorable a más no poder. Pero en otros aspectos ha sido un asco, lleno de tragedias y cosas que no valen la pena mencionar. Es el año del perro, así le he puesto, porque ha sido como los quiltritos que no cachan ni una pero se quedan en todas partes, aunque llueva truene o relampaguee, andan pateando piedras y comiendo lo que les llegue, ha sido un año de perros en definitiva.

Espero que este último mes sea una especie de veranito de San Juan, que las cosas malas este mes- Por favor diciembre- sean buenas, tanto en lo académico como en lo personal y profesional.

Hay otras situaciones que me ponen realmente contento, hace 5 años atrás por este mismo blog, escribí que muchos de mis compañeros de colegio cambiarían sus sueños. Este 17 de diciembre mi mejor amiga, va a cumplir el suyo, convertirse en sicóloga. Esta nerviosa la pobre, estudia que estudia, no quiere defraudar a nadie con su examen y está bien. Más que mal todas esas trasnochadas y estudios, levantarse sin haber dormido nada, pasarse la noche leyendo, que el café con coca-cola, las pastillas de guaraná, el dormir un ratito para levantarse a la madrugada para tener todo listo a primera hora en la mañana y cuántas técnicas más para poder rendir, se terminan y concluyen en una prueba, en un proyecto en una tesis. Como un embudo todo se filtra.

Suerte Catalina, mis mejores deseos y que este año del perro termine y comience el de los caballos, el 2011 parte la carrera.

30 noviembre 2010

"12 Bar Blues" La terapia de Scott Weiland

Si hay que hablar de sobrevivientes, Scott Weiland es uno de ellos. Hijo de una época que revolucionó la forma de hacer música y que a su paso destronó al pop y a los pelos escarmenados de Bon Jovi  o Poison. Es un sobreviviente del segundo gusto que el rock se dio con los músicos influenciados por la droga, una especie de revival de los locos años 60 y 70, marcados por el uso y abuso de la exploración con sicotrópicos que dejó registros únicos en la historia de la música. Pero que también se llevó a su paso grandes exponentes como Jim Morrison, Jannis Joplin, Jimmi Hendrix, John Bonham o Sid Barret. Y por qué no, también el rock lamentó una gran pérdida, el periodista crítico musical, Lester Bangs que tiempo antes de morir de sobredosis dijo “El tiempo del rock terminó con la llegada de los 70”.

 Es el segundo respiro del rock, desgastado con la música en extremo comercial que aparecía en MTV, con labios pintados, pelos rubios platinados y músicos casi hermafroditas. Fueron los Warrant, White Lyon, Skid Row o Extreme que tapizaban las paredes de las calcetineras de mediados de los ochentas. Pero como todo producto industrial, tuvo fecha de vencimiento.

Terminaba una época, Guerra del Golfo Pérsico, crisis industrial, caída del muro de Berlín. Bienvenidos los noventas. Bendita década que trajo a la palestra un pueblo casi olvidado cerca de la frontera norteamericana con Canadá, Seattle. Allí comenzó a crearse la historia con jóvenes hastiados de la música de plástico. Partió en los garajes de una ciudad fría, contaminada a más no poder con las diversas industrias, que entre los suburbios, mezclado con el ruido de las empresas, salían los primeros acordes de grupos como Nirvana, Sound Garden, Blind Melon, Pearl Jam o Alice in Chains que en reiteradas ocasiones compartieron escenario en antros especializados en música Punk. Eran estos grupos innovadores en una especie de híbrido, que tenía una particularidad, el sonido de las guitarras desgarradas y las letras contestatarias.

Scott Weiland llega al mundo como frontman de Stone Temple Pilots, grupo que agarra todo ese sonido que aún no logra exportarse y comienzan en la ciudad de Atlanta.

 Al igual que la Heroína que se transmite rápido por el organismo, entre las venas y el corazón, los Pilots entran a los oídos con un disco que los enmarca como banda revelación en 1992, se trata de Core.

Con la rapidez que la heroína fluye por el cuerpo,  Weiland es llevado por el mismo camino del exceso que sus homólogos de las décadas de los sesentas y setentas. Comienza para él su propia crucifixión: Giras que se cancelan, peleas con los miembros del grupo, sobredosis, hospitales, rehabilitaciones fallidas y la cárcel.

En 1998 se toma un receso y saca el disco solista 12 Bar Blues, un registro apurado, grabado en medio de una rehabilitación por el exceso de heroína que ya se ha llevado a varios compañeros de escena Grunge, Layne Stanley, Shannon Hoon, Kurt Cobain y Andrew Wood, son algunos de los fallecidos por el abuso de las drogas.

Este disco, que cuenta con 12 canciones y que destacan Barbarella con una mezcla de sintetizadores y ritmos electrónicos cercanos a lo que en la fecha comenzaba a sonar como post Grunge, con exponentes como Puddle of Mudd o Dishwalla.  También está la canción Where´s the man, que trae a ratos, ciertas reminiscencias a David Bowie con Space Oddity. Es un disco que no quiere parecerse a los Stone Temple Pilots, pero que termina siendo forzadamente igual, con canciones como Opposite Octave Reaction o Cool Kiss.

12 Bar Blues es un registro con altos y bajos, canciones que son para escuchar después de sentirse algo derrotado. Una especie de terapia, pero que indudablemente trae una ansiedad por escuchar alguna canción que te levante del asiento. Es una placa en la que se puede sentir esa picazón que produce el no consumir drogas, es un trabajo nervioso, apurado, que puede ser perfectamente una rehabilitación para Weiland que trata de no caer en los sonidos de Stone Temple Pilots. Intenta o trata ser él mismo, un sobreviviente de una década que ya terminó y que dejó más difuntos que estrellas en el cielo.



29 noviembre 2010

Canciones para el recuerdo I parte

Se supone que todos llevamos una especie de Soundtrack, con esas canciones que nos recuerdan momentos gratos, he aquí algunas que rememoran mis carretes de 15, donde tenías la última canción de la noche para cambiar la historia. Donde, dependiendo de la canción, podías determinar en cuenta regresiva si la chica te correspondía o ibas a ser la burla de los amigos.

1 The Cranberries - Linger:  Esta canción es más triste que pegarle a la mamá, pero romántica a mas no poder, si algún día me casara sería choriflai que sonara esta canción en el matrimonio. Cuando tienes 15, esta es la oportunidad de hacerte el lindo, el cómo te llamai y en qué colegio vas son infaltables cuando llegaba esta canción.



2. Counting Crows - Mister Jones: Esta es la clásica que nunca te acuerdas ni como se llama el grupo y menos el nombre de la canción. Entonces te acercas al dueño de casa y le dices: oye porfa ponte esta canción, uta no me acuerdo cómo se llama, aaah! esa po la SHALALALALA.



3.Guns n` Roses - November Rain: Aquí si la cosa no funciona te queda esta eterna canción para convencer a la mujer que te de un beso, lo peor es que si ella no está interesada en ti, se tenía que aguantar toda la lata, incluido el lunático solo de Slash.



4. Pearl Jam - Black o Yellow ledbetter: Si no funcionaba con ninguna de las canciones, tenías la carta bajo la manga. Ahora, si la chica le sale poco inteligente, te va a mencionar que la última canción salía en el final de Friends y comentará en toda la canción lo entretenida que encuentra la serie y que se cree Rachel, pero siente que su personalidad es como Phoebe. Ojo entonces, porque se podía transformar en un verdadero fiasco.



5. Crash Test Dummies - MMmmmmm mmm: La única gracia de esta canción era el eterno mmmm mmm mmm y la voz de ultratumba de su vocalista. Si a la fiesta a la que vas hay guitarra, no falta el que pide esta canción y cuando todos se animan a cantar, ni el más macho alfa de la reunión podrá con el tono de subterraneo. Otro fiasco. 


Cuando se me ocurran más iré colocando ese especie de compilado del recuerdo

23 noviembre 2010

Under Pressure

Se acerca fin de año, muchas cosas buenas han pasado, otras no mucho. Últimamente me he sentido bajo mucha presión, tanto en la pega como en la U, pero es bueno saber que al final del día hay fuerzas que te dicen sigue poniéndole ganas, porque se acercan cosas mejores. Momento de tomar decisiones importantes, pero lo mejor es que todo viene en un paquetito, es cosa de tener paciencia, porque el Pack de resultados y de esfuerzo viene todo junto.

Hoy, salidas, entrevistas, guitarreos varios, paseo por el barrio. Calor soportable, una sonrisa amigable y lo mejor de todo, llegando a casa esta canción suena en la radio...Meritorio por el momento y ganadora de ponerla a todo volumen.


07 noviembre 2010

Saltemos sobre la lluvia

Olvidemos que hoy llueve y saltemos sobre los charcos de agua. Bailemos con los audífonos puestos y que aquella plaza donde salgo a trotar sea testigo de mi ridiculez de primavera con luces invernales. Go Rock!

03 noviembre 2010

Estoy solo durmiendo

Cuando el sueño comienza a ganar, temprano últimamente. Esta canción me ayuda a soñar.

Este mes me he dedicado a salir a caminar cerca de mi casa, como un explorador, he encontrado un millón de cosas entretenidas, un Luthier, un local de Sushi, uno de comida china, un gimnasio, salas de ensayo, una plaza muy genial donde todo el mundo sale a las 8 de la tarde a trotar y a pasear a sus perros. Yo me uní al improvisado club de los que trotan. Los que tienen perros es bastante gracioso, porque no hablan entre ellos, sino que los perros hacen todo el trabajo, juntan a las personas como por el destino y la conversación ahí fluye.

Los que trotan no, son más solitarios y preocupado de hacer un buen tiempo, de elongar y de vez en vez un "hola, trotemos juntos," que siempre es bien recibido

03 octubre 2010

Desde el mirador

Te asomaste por la cima del muro. Miraste, sí miraste bien y qué viste. Nada. Absolutamente nada. Te quedaste viendo aquellas luces de neón que titilaban a lo lejos. Prendiste el cigarro y todo te olió normal. Creíste que nada te iba a herir. Las cicatrices del pasado. Pasaron. Hoy el viento te limpia la piel, como una serpiente cambia la suya para cambiar de estación. Esta noche, bendita noche que todo lo puede, supiste que iba a ser la última para ti. Tienes que entregarte. Ahí estás iluminada al viento, entregada, lista para morir o preparada para vivir.

09 septiembre 2010

30 agosto 2010

Bang! Bang!

Apretó bien las muelas, cerró sus ojos y vio un campo lleno de flores. Luego del fuerte sonido, para él todo fue paz....

Podría

Podría hablarte de la luna pero prefiero que la mires, podria hablarte del amor pero prefiero que lo sientas. Hablarte de la verdad pero prefiero que la busques, podría hablarte de la libertad pero prefiero que la goces, hablarte de la paz. Podría hablarte del odio pero prefiero que lo ignores, podría hablarte de la amistad pero prefiero ofrecértela. Podría hablarte de la vida pero prefiero que la vivas.

Luchar por Ella

Un regalo a quienes me visitan, buena canción

29 agosto 2010

Creo 2.0

Porque uno nunca deja de creer:


Creo que dentro del ruido de la ciudad hay una orquesta escondida. Creo que gracias a Dios soy agnóstico, creo en el Corto Maltés y su capacidad para hacerme soñar como niño, creo que vi en un invierno a un hombre con chalas, creo o lo imaginé. Creo en las bandas sonoras de la vida, creo en las revoluciones internas. Creo en la pereza como motor de grandes ideas. Creo en las canciones de Bob Dylan y los clichés de los Beatles. Creo en la voz que me sopla al oido, que otros le dicen inspiración, pero que a mi me sopla qué escribir.

27 agosto 2010

Creo

Creo que dentro del ruido de la ciudad hay una orquesta escondida que gruñe, bosteza, grita metalicas notas musicales y silva suaves melodías. Sólo falta un compositor para que la organice, como un carnicero que quite la grasa al filete.

Hay que bucear, con esnorquel y todo, para no ahogarse en la bulla. La música está ahí, escondida, lista para transformarse en una obra maestra. Bendito sea quien logre descifrar la ciudad y hacerse amigo de ella, de domarla, de amanzarla porque creo que seré el primero en escuchar la obra del Loco Santiago.


26 agosto 2010

Un día cualquiera

Se siente como el Schumager de la pista, esquivando autos, pasando de un carro a otro con la velocidad de la luz. En realidad siente como se sentiría el copiloto de Shumager en una calle, porque de manejar entiende lo que sabe de física nuclear. Nada.
Mientras vas en el taxi escribiendo, te sientes un poco tirano, ves como el resto muerto de frío camina por las calles escondiendo el rostro del viento matutino.
Y tú, sentado escribiendo apurado, estas en desventaja de todas formas, el taxi no llegará lejos, por lo menos hasta donde te alcance la plata.
Estas en desventaja porque no sabes manejar y para una mujer ese hecho te transforma en un completo inútil. El 80% de las mujeres que conoces creen que no eres buen partido porque la condición de conductor viene como un chip integrado en el hombre del siglo XXI. El 20% restante son las mujeres de tu familia, no cuenta.
El taxista le pregunta hasta donde va, a estas alturas y con el taco de la mañana te diste cuenta que no habías avanzado nada, a lo más doce cuadras y el tarifario ya dice que  se pasó de tu presupuesto estimado. Pagas. Te bajas.
Audífonos al oído, prendes la música. I'm only sleeping de los Beatles. Genial, solo de guitarra de George Harrison tocado al revés, con el sonido en reverso, monstruo. Ahora caminas por la calle con banda sonora de fondo. El frío no importa, el sentirte inútil por no manejar tampoco, te quedan pocas monedas en el bolsillo, pero vas con parte del soundtrack de tu vida. Mejor caminar, total, George Harrison todo lo puede.

19 agosto 2010

Kevin el travieso

Una salpicada de cerveza habría sido el causante que dos menores protagonizaran una riña en la comuna de Lo Prado. Una fiesta para juntar fondos para la Gala de fin de año del cuarto medio E  del Insuco II y que terminó con Eric Salazar internado grave en el Hospital San Juan de Dios.

Por Sebastián Fuentes
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Kevin está sentado con las manos esposadas. Mira el suelo y no dice nada. La abogada que lo defiende, Carla Barrientos, le comenta al oído que fue casualidad, que no tuvo intensiones de disparar. El menor de 16 años asiente con la cabeza y sigue mirando el suelo, quitándole la mirada al juez en el centro de justicia de Santiago. A su espalda, sentada casi al final de la sala, está su mamá. Está nerviosa y mueve los dedos como si tuviera un rosario imaginario entre sus manos. 


 -¿Usted ya está cumpliendo una reclusión nocturna por un delito anterior, verdad?- pregunta el juez.


Kevin asiente con la cabeza, sigue sin mirar a nadie. Su respuesta está en el silencio.

-¿A usted le comieron la lengua los ratones? Responda por favor.

-Sí, fue con mis hermanos más grandes, pero eso fue el año pasado –Se escucha por primera vez la voz de Kevin.

-Bueno, considerando las agravantes que tiene este delito, más la condición en la que se encuentra no me queda más remedio que dejarlo bajo internación provisoria por 45 días en el Sename y su delito es por homicidio frustrado. Si el menor que está hospitalizado fallece será usted formalizado por homicidio. ¿Entiende de lo que hablo y por qué se le acusa?

Kevin vuelve a asentir con la cabeza, espera unos segundos como si tratara de procesar todo lo que le han dicho, como si estuviera recordando la noche anterior cuando disparó la escopeta hechiza contra Eric Salazar en Lo Prado, contra un compañero de un curso más arriba, del Instituto Superior Comercial, más conocido como Insuco II.

–Sí, comprendo- responde.

Los alumnos del cuarto medio E organizaban una fiesta para recaudar fondos para su gala de fin de año. Como era habitual, decidían entre los recreos y en las clases en que el profesor faltaba a quien le correspondería pasar la casa para la fiesta. Además cobrarían una entrada y el trago adentro tendría un precio. El rumor de la fiesta pasó de boca en boca, hasta que llegó al tercero medio C, donde varios compañeros mantenían una rivalidad cerrada con ese curso.

A las cuatro de la tarde del miércoles 12 de mayo ya tenían todo listo, la casa era de una compañera en la calle Chiclayo 331, en Lo Prado. Una casa no muy grande pero que si se administraba bien, podría albergar a 60 jóvenes, entre ellos a Kevin y a Eric Salazar.  La tarde ya era distinta para los vecinos del lugar, muchos autos con el reggaetón a todo volumen, jóvenes caminando de esquina a esquina, gritando y tomando en el estrecho pasaje de piedras y tierra. “Es re poco habitual estas cosas acá, mi vecina, o sea la hija de ella no había hecho nada así antes. O sea, fiestas chicas, pero nunca así”, comenta una vecina. 

La música comenzó a sonar en la casa y fue la orden para que el escándalo en la calle terminara. El alcohol apareció entre los asistentes, de mano en mano los vasos y las botellas de cerveza calentaban el ambiente en el lugar. Eric tomó un vaso con cerveza y lo agitó hacia el público. La mayoría se lo tomó como una humorada, como un juego de borrachos. Todos menos Kevin.

-¿Qué te pasa conchetumare`? – le dijo Kevin empujando a Salazar

-Tranquilo no pasa nada – respondió nervioso, tratando de calmar un poco la situación.

- Me manchaste ahuenoao.

En el círculo que se formó ante la eventual pelea apareció una mano que le facilitó una escopeta hechiza a Kevin, dos fierros largos unidos por una soldadura artesanal. Tomó el arma, lo apuntó y en fracción de segundos Salazar estaba tirado en el suelo sangrando. Luego que el disparo cortara la música y dejara un leve olor a pólvora que dejó a todos por segundos estupefactos, vino el grito colectivo de los asistentes. Entre el movimiento de jóvenes que salían de la casa y otros que entraban buscando ayuda, Kevin junto con el menor que facilitó la escopeta, salieron caminando del lugar. 

A Tres cuadras de la calle Chiclayo lanzaron el pedazo de fierro aún caliente a un peladero. Siguieron caminando hasta las cercanías del metro Neptuno y tomaron un microbús del Transantiago con rumbo a Cerro Navia, a la casa de Kevin.

Salazar sangraba y desde su pecho le lograba ver como corría un hilo rojo entre sus ropas, su respiración estaba entrecortada. Carabineros llegó al lugar, tomaron al menor y se lo llevaron de urgencia al Hospital San Juan de Dios donde ingresó grave, con una herida de bala que le comprometía el pulmón izquierdo. La herida era tratable, pero en el viaje había perdido mucha sangre lo que complicaba la situación para los doctores.

Kevin seguía vagando con su amigo por las plazas de Cerro Navia, buscando donde esconderse o pasar la noche sin ser encontrados. Carabineros gracias a las declaraciones de los amigos y asistentes de la fiesta lograron contactar a la madre del menor. Ella sorprendida por lo que había pasado, aceptó colaborar con la búsqueda, aceptó entregar a su hijo.

La mujer lo contactó, le dijo que tenían que encontrarse en una plaza cerca de su casa para ir a comprar mercadería. El joven aceptó y quedaron de esperarse. La mamá apareció por una esquina y Carabineros por la otra, Kevin acorralado no opuso resistencia. Ya estaba entregado a la justicia.


En el hospital, Salazar daba una lucha para continuar con vida. La familia llegó a urgencias esperando ver al menor, pero la cirugía era lo primero, los doctores debían sacarle la bala y parar la hemorragia.

En la casa de la fiesta de un segundo a otro se transformó en un lugar de anécdota para los jóvenes. Carabineros, tomó a todos los menores detenidos y los llevó a prestar declaraciones a la Comisaría.


-Peleamos por puras hueás en verdad, porque no nos pasaron la cancha, porque nos pegaron una patada en algún partido o por las minas. Siempre hay un motivo para que estos cabros chicos nos anden buscando mocha. Aquí las cosas se arreglan afuera del liceo y nunca pasan a mayores. Lástima que terminó con mi amigo baleado y todo por una cerveza- comenta Felipe, esperando prestar declaraciones en la 44 Comisaría de Carabineros de Lo Prado.


Otro joven se acerca a Felipe, le dice que no hable mucho, que no le conviene. “Mejor no sigo hablando, acá si cachan que ando sapeando, después se las van a cargar conmigo.  La cosa no es tan papa, además al colegio van armados a veces. Bueno quién no anda así hoy en día si es terrible normal que en los colegios pase eso” agrega el menor.

El otro joven que anda con Felipe no quiere dar su nombre, tampoco deja que lo miren mucho rato. Se tapa la cara y grita “Santa Marta, somos de la Santa Marta, terrible chorizo”, lleva un gorro con visera que dice NY Yankees. Se viste como rapero, al igual como lo haría un norteamericano en el Bronxs de Nueva York, pero él a diferencia de su símil extranjero, tiene a un compañero de curso hospitalizado.”Yo estaba dentro de la fiesta y caché todo, si partió cuando el Eric andaba tirando copete, el otro se enojó y le disparó, así no más, sin tanta pelea previa. Ojalá se recupere, pero estos cabros del tercero siempre han tenido atados con nosotros, no es primera vez que hay peleas”, comenta entre risas, como si lo que contara fuera un juego de gánsters.

Salazar se encuentra estable, dentro de la gravedad los doctores lograron dejarlo sin riesgo vital, pero con un pulmón comprometido. Al día siguiente le mandaría un mensaje de texto al celular de su primo diciendo que está bien, que sigue luchando por recuperarse para lograr su sueño, estudiar Contabilidad como lo había mencionado tantas veces en el Cuarto E del Liceo Insuco II.


A la Comisaría de Lo Prado llegaron los dos menores, Kevin y el facilitador del arma. Se bajaron esposados, mirando a las cámaras de televisión, riéndose algo nerviosos. Sin decir nada, sólo con la sonrisa tiritona.

En el centro de justicia hay movimiento, el amigo que le pasó el arma al menor quedó en libertad, la situación no dejó conforme a Carla Barrientos abogada de Kevin, menos aún cuando su defendido tendrá que pasar 45 días en el Sename, bajo el cargo de Homicidio Frustrado, “lo que señalan los testigos es falso, este incidente fue accidental”, comenta.

El control de detención termina, Kevin se para del asiento de los imputados, mira a su espalda buscando a su mamá. Allí está sentada, llorando con algo de culpa, sus otros dos hijos están presos por robo, delito en el que estuvo involucrado el menor y por el que cumplía condena  con reclusión nocturna. El joven levanta los hombros como pidiendo perdón, cuando dos gendarmes lo toman de ambos brazos y se lo llevan a cumplir condena mientras se investiga el caso. Los flashazos de las cámaras fotográficas y los sollozos de la mamá son los únicos sonidos que invaden el lugar.

03 agosto 2010

I´m Back

He vuelto, fue tan sólo un mes. Un lapso circunstancial. Ahora a ponerle pino porque de aquí vienen cosas muy buenas

25 julio 2010

Lo Nuevo de Brandon Boyd

Runaway Train es el single del disco The Wild Trapeze que viene sonando hace un tiempo en las radios locales. Brandon Boyd, quien fuera el fundador de la banda Incubus, sacó este año su sello solista, más calmado que su banda originaria, pero con sonidos que se asemejan demasiado con el grupo californiano, mucho diría yo. Mientras este lanzamiento pasa desapercibido en la mayor parte del mundo, Incubus entre gira y gira, prepara su próximo albúm, luego del mediocre Monuments and Melodies, que era una compilación de temas antiguos más una que otra sopresa para los fanáticos.