03 octubre 2010

Desde el mirador

Te asomaste por la cima del muro. Miraste, sí miraste bien y qué viste. Nada. Absolutamente nada. Te quedaste viendo aquellas luces de neón que titilaban a lo lejos. Prendiste el cigarro y todo te olió normal. Creíste que nada te iba a herir. Las cicatrices del pasado. Pasaron. Hoy el viento te limpia la piel, como una serpiente cambia la suya para cambiar de estación. Esta noche, bendita noche que todo lo puede, supiste que iba a ser la última para ti. Tienes que entregarte. Ahí estás iluminada al viento, entregada, lista para morir o preparada para vivir.

24 septiembre 2010

Cuando sos el negrito

A veces te sientes un poco oveja negra....Buen tema de Metric


09 septiembre 2010

30 agosto 2010

Bang! Bang!

Apretó bien las muelas, cerró sus ojos y vio un campo lleno de flores. Luego del fuerte sonido, para él todo fue paz....

Podría

Podría hablarte de la luna pero prefiero que la mires, podria hablarte del amor pero prefiero que lo sientas. Hablarte de la verdad pero prefiero que la busques, podría hablarte de la libertad pero prefiero que la goces, hablarte de la paz. Podría hablarte del odio pero prefiero que lo ignores, podría hablarte de la amistad pero prefiero ofrecértela. Podría hablarte de la vida pero prefiero que la vivas.

Luchar por Ella

Un regalo a quienes me visitan, buena canción

29 agosto 2010

Creo 2.0

Porque uno nunca deja de creer:


Creo que dentro del ruido de la ciudad hay una orquesta escondida. Creo que gracias a Dios soy agnóstico, creo en el Corto Maltés y su capacidad para hacerme soñar como niño, creo que vi en un invierno a un hombre con chalas, creo o lo imaginé. Creo en las bandas sonoras de la vida, creo en las revoluciones internas. Creo en la pereza como motor de grandes ideas. Creo en las canciones de Bob Dylan y los clichés de los Beatles. Creo en la voz que me sopla al oido, que otros le dicen inspiración, pero que a mi me sopla qué escribir.

27 agosto 2010

Creo

Creo que dentro del ruido de la ciudad hay una orquesta escondida que gruñe, bosteza, grita metalicas notas musicales y silva suaves melodías. Sólo falta un compositor para que la organice, como un carnicero que quite la grasa al filete.

Hay que bucear, con esnorquel y todo, para no ahogarse en la bulla. La música está ahí, escondida, lista para transformarse en una obra maestra. Bendito sea quien logre descifrar la ciudad y hacerse amigo de ella, de domarla, de amanzarla porque creo que seré el primero en escuchar la obra del Loco Santiago.


26 agosto 2010

Un día cualquiera

Se siente como el Schumager de la pista, esquivando autos, pasando de un carro a otro con la velocidad de la luz. En realidad siente como se sentiría el copiloto de Shumager en una calle, porque de manejar entiende lo que sabe de física nuclear. Nada.
Mientras vas en el taxi escribiendo, te sientes un poco tirano, ves como el resto muerto de frío camina por las calles escondiendo el rostro del viento matutino.
Y tú, sentado escribiendo apurado, estas en desventaja de todas formas, el taxi no llegará lejos, por lo menos hasta donde te alcance la plata.
Estas en desventaja porque no sabes manejar y para una mujer ese hecho te transforma en un completo inútil. El 80% de las mujeres que conoces creen que no eres buen partido porque la condición de conductor viene como un chip integrado en el hombre del siglo XXI. El 20% restante son las mujeres de tu familia, no cuenta.
El taxista le pregunta hasta donde va, a estas alturas y con el taco de la mañana te diste cuenta que no habías avanzado nada, a lo más doce cuadras y el tarifario ya dice que  se pasó de tu presupuesto estimado. Pagas. Te bajas.
Audífonos al oído, prendes la música. I'm only sleeping de los Beatles. Genial, solo de guitarra de George Harrison tocado al revés, con el sonido en reverso, monstruo. Ahora caminas por la calle con banda sonora de fondo. El frío no importa, el sentirte inútil por no manejar tampoco, te quedan pocas monedas en el bolsillo, pero vas con parte del soundtrack de tu vida. Mejor caminar, total, George Harrison todo lo puede.

19 agosto 2010

Kevin el travieso

Una salpicada de cerveza habría sido el causante que dos menores protagonizaran una riña en la comuna de Lo Prado. Una fiesta para juntar fondos para la Gala de fin de año del cuarto medio E  del Insuco II y que terminó con Eric Salazar internado grave en el Hospital San Juan de Dios.

Por Sebastián Fuentes
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Kevin está sentado con las manos esposadas. Mira el suelo y no dice nada. La abogada que lo defiende, Carla Barrientos, le comenta al oído que fue casualidad, que no tuvo intensiones de disparar. El menor de 16 años asiente con la cabeza y sigue mirando el suelo, quitándole la mirada al juez en el centro de justicia de Santiago. A su espalda, sentada casi al final de la sala, está su mamá. Está nerviosa y mueve los dedos como si tuviera un rosario imaginario entre sus manos. 


 -¿Usted ya está cumpliendo una reclusión nocturna por un delito anterior, verdad?- pregunta el juez.


Kevin asiente con la cabeza, sigue sin mirar a nadie. Su respuesta está en el silencio.

-¿A usted le comieron la lengua los ratones? Responda por favor.

-Sí, fue con mis hermanos más grandes, pero eso fue el año pasado –Se escucha por primera vez la voz de Kevin.

-Bueno, considerando las agravantes que tiene este delito, más la condición en la que se encuentra no me queda más remedio que dejarlo bajo internación provisoria por 45 días en el Sename y su delito es por homicidio frustrado. Si el menor que está hospitalizado fallece será usted formalizado por homicidio. ¿Entiende de lo que hablo y por qué se le acusa?

Kevin vuelve a asentir con la cabeza, espera unos segundos como si tratara de procesar todo lo que le han dicho, como si estuviera recordando la noche anterior cuando disparó la escopeta hechiza contra Eric Salazar en Lo Prado, contra un compañero de un curso más arriba, del Instituto Superior Comercial, más conocido como Insuco II.

–Sí, comprendo- responde.

Los alumnos del cuarto medio E organizaban una fiesta para recaudar fondos para su gala de fin de año. Como era habitual, decidían entre los recreos y en las clases en que el profesor faltaba a quien le correspondería pasar la casa para la fiesta. Además cobrarían una entrada y el trago adentro tendría un precio. El rumor de la fiesta pasó de boca en boca, hasta que llegó al tercero medio C, donde varios compañeros mantenían una rivalidad cerrada con ese curso.

A las cuatro de la tarde del miércoles 12 de mayo ya tenían todo listo, la casa era de una compañera en la calle Chiclayo 331, en Lo Prado. Una casa no muy grande pero que si se administraba bien, podría albergar a 60 jóvenes, entre ellos a Kevin y a Eric Salazar.  La tarde ya era distinta para los vecinos del lugar, muchos autos con el reggaetón a todo volumen, jóvenes caminando de esquina a esquina, gritando y tomando en el estrecho pasaje de piedras y tierra. “Es re poco habitual estas cosas acá, mi vecina, o sea la hija de ella no había hecho nada así antes. O sea, fiestas chicas, pero nunca así”, comenta una vecina. 

La música comenzó a sonar en la casa y fue la orden para que el escándalo en la calle terminara. El alcohol apareció entre los asistentes, de mano en mano los vasos y las botellas de cerveza calentaban el ambiente en el lugar. Eric tomó un vaso con cerveza y lo agitó hacia el público. La mayoría se lo tomó como una humorada, como un juego de borrachos. Todos menos Kevin.

-¿Qué te pasa conchetumare`? – le dijo Kevin empujando a Salazar

-Tranquilo no pasa nada – respondió nervioso, tratando de calmar un poco la situación.

- Me manchaste ahuenoao.

En el círculo que se formó ante la eventual pelea apareció una mano que le facilitó una escopeta hechiza a Kevin, dos fierros largos unidos por una soldadura artesanal. Tomó el arma, lo apuntó y en fracción de segundos Salazar estaba tirado en el suelo sangrando. Luego que el disparo cortara la música y dejara un leve olor a pólvora que dejó a todos por segundos estupefactos, vino el grito colectivo de los asistentes. Entre el movimiento de jóvenes que salían de la casa y otros que entraban buscando ayuda, Kevin junto con el menor que facilitó la escopeta, salieron caminando del lugar. 

A Tres cuadras de la calle Chiclayo lanzaron el pedazo de fierro aún caliente a un peladero. Siguieron caminando hasta las cercanías del metro Neptuno y tomaron un microbús del Transantiago con rumbo a Cerro Navia, a la casa de Kevin.

Salazar sangraba y desde su pecho le lograba ver como corría un hilo rojo entre sus ropas, su respiración estaba entrecortada. Carabineros llegó al lugar, tomaron al menor y se lo llevaron de urgencia al Hospital San Juan de Dios donde ingresó grave, con una herida de bala que le comprometía el pulmón izquierdo. La herida era tratable, pero en el viaje había perdido mucha sangre lo que complicaba la situación para los doctores.

Kevin seguía vagando con su amigo por las plazas de Cerro Navia, buscando donde esconderse o pasar la noche sin ser encontrados. Carabineros gracias a las declaraciones de los amigos y asistentes de la fiesta lograron contactar a la madre del menor. Ella sorprendida por lo que había pasado, aceptó colaborar con la búsqueda, aceptó entregar a su hijo.

La mujer lo contactó, le dijo que tenían que encontrarse en una plaza cerca de su casa para ir a comprar mercadería. El joven aceptó y quedaron de esperarse. La mamá apareció por una esquina y Carabineros por la otra, Kevin acorralado no opuso resistencia. Ya estaba entregado a la justicia.


En el hospital, Salazar daba una lucha para continuar con vida. La familia llegó a urgencias esperando ver al menor, pero la cirugía era lo primero, los doctores debían sacarle la bala y parar la hemorragia.

En la casa de la fiesta de un segundo a otro se transformó en un lugar de anécdota para los jóvenes. Carabineros, tomó a todos los menores detenidos y los llevó a prestar declaraciones a la Comisaría.


-Peleamos por puras hueás en verdad, porque no nos pasaron la cancha, porque nos pegaron una patada en algún partido o por las minas. Siempre hay un motivo para que estos cabros chicos nos anden buscando mocha. Aquí las cosas se arreglan afuera del liceo y nunca pasan a mayores. Lástima que terminó con mi amigo baleado y todo por una cerveza- comenta Felipe, esperando prestar declaraciones en la 44 Comisaría de Carabineros de Lo Prado.


Otro joven se acerca a Felipe, le dice que no hable mucho, que no le conviene. “Mejor no sigo hablando, acá si cachan que ando sapeando, después se las van a cargar conmigo.  La cosa no es tan papa, además al colegio van armados a veces. Bueno quién no anda así hoy en día si es terrible normal que en los colegios pase eso” agrega el menor.

El otro joven que anda con Felipe no quiere dar su nombre, tampoco deja que lo miren mucho rato. Se tapa la cara y grita “Santa Marta, somos de la Santa Marta, terrible chorizo”, lleva un gorro con visera que dice NY Yankees. Se viste como rapero, al igual como lo haría un norteamericano en el Bronxs de Nueva York, pero él a diferencia de su símil extranjero, tiene a un compañero de curso hospitalizado.”Yo estaba dentro de la fiesta y caché todo, si partió cuando el Eric andaba tirando copete, el otro se enojó y le disparó, así no más, sin tanta pelea previa. Ojalá se recupere, pero estos cabros del tercero siempre han tenido atados con nosotros, no es primera vez que hay peleas”, comenta entre risas, como si lo que contara fuera un juego de gánsters.

Salazar se encuentra estable, dentro de la gravedad los doctores lograron dejarlo sin riesgo vital, pero con un pulmón comprometido. Al día siguiente le mandaría un mensaje de texto al celular de su primo diciendo que está bien, que sigue luchando por recuperarse para lograr su sueño, estudiar Contabilidad como lo había mencionado tantas veces en el Cuarto E del Liceo Insuco II.


A la Comisaría de Lo Prado llegaron los dos menores, Kevin y el facilitador del arma. Se bajaron esposados, mirando a las cámaras de televisión, riéndose algo nerviosos. Sin decir nada, sólo con la sonrisa tiritona.

En el centro de justicia hay movimiento, el amigo que le pasó el arma al menor quedó en libertad, la situación no dejó conforme a Carla Barrientos abogada de Kevin, menos aún cuando su defendido tendrá que pasar 45 días en el Sename, bajo el cargo de Homicidio Frustrado, “lo que señalan los testigos es falso, este incidente fue accidental”, comenta.

El control de detención termina, Kevin se para del asiento de los imputados, mira a su espalda buscando a su mamá. Allí está sentada, llorando con algo de culpa, sus otros dos hijos están presos por robo, delito en el que estuvo involucrado el menor y por el que cumplía condena  con reclusión nocturna. El joven levanta los hombros como pidiendo perdón, cuando dos gendarmes lo toman de ambos brazos y se lo llevan a cumplir condena mientras se investiga el caso. Los flashazos de las cámaras fotográficas y los sollozos de la mamá son los únicos sonidos que invaden el lugar.

03 agosto 2010

I´m Back

He vuelto, fue tan sólo un mes. Un lapso circunstancial. Ahora a ponerle pino porque de aquí vienen cosas muy buenas

25 julio 2010

Lo Nuevo de Brandon Boyd

Runaway Train es el single del disco The Wild Trapeze que viene sonando hace un tiempo en las radios locales. Brandon Boyd, quien fuera el fundador de la banda Incubus, sacó este año su sello solista, más calmado que su banda originaria, pero con sonidos que se asemejan demasiado con el grupo californiano, mucho diría yo. Mientras este lanzamiento pasa desapercibido en la mayor parte del mundo, Incubus entre gira y gira, prepara su próximo albúm, luego del mediocre Monuments and Melodies, que era una compilación de temas antiguos más una que otra sopresa para los fanáticos.

19 julio 2010

El Lustrero de la Selección

Santiago está paralizado y Guillermo Gutiérrez, lustrabotas de la Plaza de Armas también. En su vida había visto un televisor tan grande plegado frente a sus ojos, 24 metros cuadrados de pura pantalla no dejaron indiferente a nadie, todos los transeúntes que pasaban cerca se quedaban mirando la gran estructura televisiva. Para Gutiérrez la historia se escribía distinta, allí sentado en el mismo asiento donde atiende a sus clientes podría ver por segunda vez a la roja, “su roja” como le dice él. La primera vez fue frente a España en la clasificación a 8vos de final y donde Chile perdió por 2 goles a 1 contra el cuadro europeo.

Un trago amargo con gusto a victoria, porque gracias al empate que logró la selección de Honduras contra Suiza, los resultados fueron favorables para pasar a la siguiente fase como los segundos favoritos del grupo H. Una vez más, al igual que en el mundial de Francia 98, la historia se repetía, las matemáticas favorecían a la selección chilena, pero esta vez con un equipo distinto, “más encarador, sin miedo y con huevos” comenta Gutiérrez.

Los minutos pasaban y su clientela era escaza, “el último que se vino a lustrar los zapatos vino ayer, hoy he estado todo el día acá esperando que caiga algo, pero con esto del mundial me tiene re mal, si antes poca gente viene a sacarle brillo a los zapatos, ahora menos. Imagínate que ahora es pura zapatilla y no duran na` esas cuestiones, se te ponen los pies hediondos, mal. No como antes, con tus buenos zapatitos y ojo que cuando se le hacían hoyos, se arreglaban, no como ahora que votan todo al primer desperfecto”, confiesa señalando sus propios zapatos negros, que bien en el fondo son unas zapatillas Puma, teñidas a negro con betún de zapatos.

-Óigame Don Guillermo, pero usted está usando zapatillas

-Claro que uso zapatillas, si los zapatos se pusieron re caros, no le alcanza a uno para nada y menos ahora que empezó el mundial, no pasa nada de nada acá, aparte de la pantalla que está re buena, porque aquí sentadito puedo ver a “la roja”.

Son las dos de la tarde y Guillermo Gutiérrez se da cuenta que no puede estar ni siquiera sentado, es tanta la gente que llega a este centro neurálgico que le es imposible mantener una posición fija. Quince minutos después se lleva su mano negra por la tinta de los zapatos al pecho y entona el himno nacional.
Comienza el partido.

En la Plaza de Armas, la tensión se puede cortar con navaja, los primeros 20 minutos de partido la selección chilena mantuvo su posición defensiva y atacó constantemente, pero cada contra era un pequeño infarto para el lustrabotas, “péguele, pero péguele pues hombre, aah qué huevón más comío por la cresta...Chiquillo estos brasileños están de miedo”.

Minuto 35 “jugada peligrosa para la roja de Bielsa, un centro donde podría, esperemos que no, estar la posibilidad de gol -suena el pito de saque, la pelota vuela hacia el área chica. Plaza de Armas en silencio, Gutiérrez se lleva las manos a la cabeza – Gol, goooool de Juan, Brasil 1, Chile 0” comentaba Pedro Carcuro a través de la televisión.

Gutiérrez no lo podía creer, él había visto pasar tantas selecciones, Brasil 50`, Chile 62`, Inglaterra 66`, Alemania 74’, España 82` y Francia 98`, “pero ninguna ha sido tan buena como esta”, asegura. En su vida ha trabajado siempre como lustrabotas, alguna vez lo hizo en Valparaíso, a mediados de los años 60, pero el clima marítimo lo mantuvo siempre con resfríos por lo que decidió volver a la capital y quedarse fijo en la Plaza de Armas, o a veces cerca de la Pérgola en el límite de Independencia con Santiago.

En toda su vida lustrando botas, asegura que ha tenido sus momentos buenos, sobre todo cuando llega alguien conocido a lustrarse los zapatos “mira, una vez le lustré a Caszely los zapatos. Era buen cabro, fue antes de la Libertadores por el Colo Colo, ese hombre tenía cuerpo para encarar a los jugadores, no como estos peleles de ahora, si míralos, son puro hueso” comenta señalando a la pantalla a Alexis Sánchez.

Para Gutiérrez no fue el único futbolista, el arquero de Brasil 50, Sergio “Sapito” Livingstone, también tuvo el privilegio de sentarse en el sillón de lustrabotas “lo recuerdo bien, era alto y yo que soy bajito sentí que por lo menos medía dos metros. Se sentó aquí en mi silloncito y se puso a conversar conmigo”, comenta.

-¿De qué hablaron?

-De futbol, por ese entonces había otra selección, más prometedora que la de él, la del mundial del 62` esa sí que llegó lejos y más encima de local, cómo la ves, pero los yugoslavos nos cagaron.

- Sabe harto de fútbol, ¿será que es jugador de otra selección usted?

-Jugué un tiempo, pero mis hijos me hicieron dejarlo, había que estar en esto todo el tiempo para llevar el pan para la casa. Si la cosa no es fácil, pero estoy orgulloso de haberle lustrado los zapatos a dos grandes. Han venido más, pero de los que me acuerdo son esos dos.

-¿Será porque salen en la tele?

-No mijo, porque cuando jugaban tenían cojones, eso se nota en la cancha y yo te digo que aquí se necesitan puro cojones, como en el fútbol y en la vida. Esto está lleno de gente que te quiere robar, la Plaza de Armas es peligrosa y ponerse a trabajar acá es un desafío de todos los días, nunca sabes qué te va a tocar, una protesta, un lanza que le roba una señora al lado tuyo o cuando te vas para la casa que te asalten con lo que juntaste en el día, aquí no se sabe nada de nada. La ley de la calle. 

En la pantalla gigante corría el reloj y la selección no lograba superar en ataques al “Scratch”, el 2-0 llegó inminente pase de Kaká, Luis Fabiano reventó el balón en las redes de la portería de Bravo. El sentimiento de derrota y frustración se lograba sentir por el silencio de los espectadores que rodeaban los 24 metros cuadrados de pantalla.

Gutiérrez de lentes, con una eterna cotona azul, casi calvo  y con sus manos manchadas de betún, mueve su local hacia Agustinas, el partido no lo va a ver más tiene claro que la derrota se viene y otro mundial va a pasar por sus ojos. “Sabe mijito, creo que esta ha sido una buena selección, le pusieron garra al cuento y eso les faltaba”.

-¿Caszely cómo es él?

-Buen cabro, generoso, recuerdo que me dejó buena propina, pero sabe, los futbolistas son re peladores, me contaba que en la cancha se cuentan de todo con el otro equipo, como que en el fondo son todos amigos y se cuentan con qué pololas andan y todo. Caszely es re tranquilo por lo que vi, pero medio pelador, no habló mal de nadie eso sí.

-¿Del penal España 82` no le preguntó?

- hay que ser bien huevón pa` preguntar eso cuando le estás lustrando los zapatos al mismo que se lo perdió, de un punta pie me dejaba en el suelo y me quedaba sin ni un cobre. No le pregunté, pero le di consejo para jugar. Que fuera más encarador y pusiera más cuerpo que no se quedara esperando la pelota arriba.

Ya nadie hablaba en la plaza de armas, un derechazo de Santos en el segundo tiempo marcaba el aplastante 3 a 0 en la selección.

Según el lustrabotas, esta puede ser su último mundial, a sus 80 años el cuerpo no le da para seguir trabajando dice que va a jubilar pronto para poder pasar más tiempo con su señora. Está triste Gutiérrez, se le nota en la mirada esquiva, le da tristeza que haya perdido la selección, siente que podría haber dado más.

 De pronto empieza a guardar todo en una cajita grande, los betunes, paños y cepillos, se para se despide de sus vecinos lustrabotas, hace un gesto como diciendo hasta luego y se va a su casa. No tiene nada más que hacer allí dice, que ya le fue mal hoy y que mañana será otro día, que se devuelve antes que quede la escoba y en su casa en San Bernardo lo espera su mujer, que un día perdido se recupera con tres de trabajo.

 Toma sus cosas, prende su radio a pilas para escuchar lo último que queda de partido y se va caminando a la Alameda, donde se vería por última vez, cuando la selección llegó a La Moneda, los vecinos lustrabotas, no lo veían hacía un par de días, decían que estaba enfermo, otros que el mundial lo dejó triste, lo cierto es que para Gutiérrez todos usan zapatillas y los lustrabotas cada vez están teniendo menos trabajo y jubilando más rápido.

17 julio 2010

Aznar en Chile

Definitivamente Pedro Aznar es un grande, su paso por Seru Giran, marcó el inicio de algo importante, que después concretaría con su carrera solista y bueno, también con Path Methany.

Aquí una canción de su último disco, Quebrado..


15 julio 2010

Nueva Cara al Blog

Como lo tenía medio votado, encontré que era necesario cambiar un poquito la imagen del blog y hacerlo más atractivo para la gente que pasea por acá. La idea tampoco es que no se lleven nada, por eso les dejo este video.


07 junio 2010

este poema tiene una fuerza espectacular:
 
Invencible

Desde la noche que sobre mi se cierne,
negra como su insondable abismo,
agradezco a los dioses si existen
por mi alma invicta.
Caído en las garras de la circunstancia
nadie me vio llorar ni pestañear.
Bajo los golpes del destino
mi cabeza ensangrentada sigue erguida.
Más allá de este lugar de lágrimas e ira
yacen los horrores de la sombra,
pero la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma.

18 mayo 2010

Aquí no ha pasado nada


El bar de pronto quedó en silencio, las botellas y los brindis dejaron de sonar. El centenar de autos que abundan en la calle Tamaulipas en la Colonia Condesa del Distrito Federal que acostumbran a pitar incesantemente sus bocinas callaron. “Es que todos lo vieron” dice Marta una de las meseras del IU, un bar en el que abundan los chilenos y mexicanos buscando oportunidades con alguna extranjera.

Sobre las cabezas de todos pasó un jet privado con un ruido ensordecedor, tratando torpemente de esquivar la gran cantidad de edificios. Su destino claramente no era estrellarse, sino que llegar a Guadalajara para una reunión con el presidente Felipe Calderón, pero la tragedia no ocurrió en la Condesa, un lugar lleno de bares y discotecs, donde se mueve toda la vanguardia cultural mexicana. No, el destino no era ese, sino que en Polanco, la comuna próxima a la de los artistas, una de las Colonias con mayor poder adquisitivo del Distrito.

En la aeronave se encontraban 45 pasajeros, entre ellos el secretario de gobierno Juan Camilo Mouriño y Santiago Vasconcelos, titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, quien días antes había declarado la guerra a la banda de los Zetas, un grupo de narcotraficantes que desde el 2001 estaban tratando de imponer su cartel por sobre los pequeños dealers de la capital.

El bar estaba perplejo, la música se apagó y los televisores dejaron de mostrar videoclips de MTV, para poner el noticiero nacional. En la calle Reforma, una de las arterias principales que cruza toda la ciudad estaba el río de fuego, del avión quedaba sólo un pedazo de alerón, el resto pulverizado, los autos en llamas y los edificios con sus vidrios quebrados.

Como la televisión azteca no tiene filtro y tiene permitido mostrar cadáveres, ejecutados por el narcotráfico tenía la autorización total para estar en la zona cero. Un video aficionado alcanzó a grabar como el avión se estrelló y comenta para todo el país lo que vio y la hazaña de estar vivo.

-¡Cuéntanos Juan Mauricio Vásquez cómo lograste salvarte de milagro!- grita un nervioso periodista a todo pulmón a través de las pantallas del televisor.

- Yo estaba aparcando el auto al otro lado de la calle y no manches, que alcancé a ver el avión que venía y venía y pues corrí hasta el otro lado de la plaza debajo de unos pilares. Ta cabrón esto- comenta con los ojos desorbitados, aún en estado de shock, como si hubiese escuchado el grito de los pasajeros antes de morir. – Aprovecho de saludar a la jefa que está en la casa, vieja estoy bien, cuida a los niños – alcanza a decir Vásquez, uno de los testigos claves del incidente agarrado al micrófono del periodista de TV Azteca.

En el bar el silencio sigue igual, los teléfonos empiezan a sonar y la frase es la misma, tranquila estoy bien, no pasa nada, no mames qué cagada.

Un cliente del bar de unos 60 años, con la mirada clavada al televisor, pero con una tranquilidad que asombra, como si estuviera acostumbrado a este tipo de cosas me pregunta si en Chile pasan estas cosas, le digo que no que allá es de lo más tranquilo.

-Es que acá somos muchos más que ustedes-

-¿Pero qué tiene que ver eso?

-Que acá en México tenemos que eliminarnos entre nosotros, porque no cabemos tantos en la ciudad, es como la ley de la selva.

El 2008, por el narcotráfico en todo México murieron 6 mil personas, la gran mayoría gente inocente, el resto de la cifra son policías corruptos, traficantes, gente de gobierno, periodistas y ajustes de cuentas entre bandas rivales.

-La situación se descontroló cuando declararon la guerra a estos narcos, hay que dejarlos vivir tranquilos, así no nos chingan a nosotros – comenta enojado – Sabes, acá hay un dicho que resuena mucho entre los chilangos, estamos tan lejos de Dios, pero tan cerca de Estados Unidos- agrega.

El dueño del bar obliga al dj a subir la música, la televisión no se cambia de canal, pero la idea es que pase luego el tema y la gente consuma. Ya pasó lo peor dicen algunos y de pronto comienza todo a volver a la normalidad, como si no hubiese pasado nada, los pitazos en Tamaulipas resuenan y la gente vuelve a gritar, aquí no ha pasado nada dicen muchos, aquí hay que hacer como que nada pasa, comenta el viejo entre un limón y tequila.

27 enero 2010

Dónde está la voz de ultramar que te hace respirar... Puro trabajo, poco tiempo para juntarme con mis amigos, el mundo real que tenía cambió por este...que no es nada de malo, pero hace cuestionamientos

26 enero 2010

Esta nota salió en medianoche, pasó a matinal, luego a segunda edición, después al canal de cable 24 horas, luego fue portada en el portal de tvn en la web...Estoy de a poquito aprendiendo y mejorando con la ayuda de todos acá en el canal. Se han portado super...
Esta nota es mía..

11 enero 2010

Hoy llevo una semana en el canal de todos los chilenos y he aprendido muchisimo. Realmente el consejo de todos los profesores, de que el periodismo se aprende afuera de la universidad, hoy toma un peso importante. Realmente importante. He hecho casi de todo, cubrir policial, espectáculos, política y deporte. Aún así cualquier cosa es entretenida, no le hago el quita a nada. Bueno, una porque no puedo y la segunda porque realmente le pongo ganas al cuento.
A ratos me siento medio perdido en el canal, pero trato de andar siempre enchufado y preguntando todo. Es divertido ser nuevo porque todo tiene un gusto diferente, como un cabro chico con juguete nuevo.

Lo he pasado bien. Realmente elegí lo que me gusta.