25 septiembre 2006

Freak
Cinco y media de la mañana y la música aún sonaba, parecía Pearl Jam. Sí, ahora que lo recuerdo bien, era Pearl Jam, el tema Garden, del disco Ten. Me acuerdo que ese me lo había pasado Martín hace tiempo atrás, antes de que se fuera de viaje por el mundo. Pocos días antes de irse me preguntó si yo tenía su cd, le dije que no, porque no me acordaba en realidad. Después, y me refiero a un buen tiempo después, lo encontré en un cajón donde guardaba los comics, de ahí que se lo he querido devolver, pero ya no sé por donde andará.

-Cámbiate de carrera huevon. Si te querí un poco, hazme caso, vas a hacer un muerto de hambre y no te lo digo porque yo lo sea, sino porque todos mis ex compañeros están cagados. Lo que es yo, me voy luego a Nueva York, a trabajar en la CNN.

-Media huevá po, está bien que me di consejos, pero si tus compañeros quedaron cagados y la mayoría de las minas terminaron de secretarias o de corredores de propiedades. No significa que termine igual de cagado. Además quiero estudiar diplomacia después, así que no me vengas con huevas a mí. Respondí algo enojado.

-Ya pendejo, no te hueveo más, pero yo soy tres años más grande que tu y sé lo que te digo. Además la diplomacia es para gente inteligente, no para huevones curados como tú.

-Ya ok, anda a carretear mejor. Respondí hecho furia. Sabía que si seguía conversando me iba a calentar más de lo debido y no quería mandar ningún combo o empujón. Además iba de ultra-colado así que nada que ver igual.

Pasaron las horas y todo seguía igual, el trago aparecía como por arte de magia y yo me dedicaba a conversar con mis ex compañeros y a molestar a los más grandes. Aunque de grandes no tenían nada, dos años más que yo o tres y eso.

De pronto un bocherío quebró la normalidad de la fiesta. El tipo que me estaba conversando gritaba y decía cualquier cosa al aire. Pegaba empujones y se movía de un lado a otro. Luego, toda la gente se movía y salía de la casa, a la calle. Parece que había quedado la grande. Salí a ver.

Entre un tumulto de gente, había un auto todo abierto, sin la radio ni los parlantes, una de las llantas estaba rajada por la mitad. Le habían saqueado el auto por completo. No sabía bien de quien era el vehiculo, pero era último modelo, recién comprado al parecer y estaba todo enchulado. Resaltaba más que los pedazos de chatarra al lado de él. Era obvio que se lo iban a robar, muy huevón el tipo que manda a arreglar su auto, es como decirle a los ladrones: ROBENME.

-¡Mí auto por la puta! Gritaba el tipo que me había molestado dentro de la casa – Recién comprado por la concha de mi madre, que le voy a decir a mi papá.

- ¡Que te lo robaron po, saco hueva¡ Gritó uno de los amigos.

Risas en general.

-Por maricon. Pensé. Aparte de pesado hijito de papá.

De pronto comenzó a sonar Black dentro de la casa y yo tenía mi piscola igual de black que la canción. Me acordé de Martín y de su cd, tambien de un par de personas más. Dejé a medio mundo y entré nuevamente a la fiesta.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

no quiero crecer mas

Anónimo dijo...

:S....
Ja!... Curados.. y de qué??...
PI