30 enero 2008

Yo sabía…

Aquella noche que prometiste ir por los cigarrillos, tan sólo me terminaste dejando una cajita de fósforos en el velador.

31 diciembre 2007

Ide(a)/ología

Un salto esquizofrénico al vacío.
Una vida desechable a punto de expirar.
Un respiro alienado al mundo
Esta canción que nunca termina, no termina.
El verso por un beso, ficticio.
Como las películas de la matinée.

Los ismos al borde del colapso
Las guerras atómicas por agua,

por aire, petróleo, por religión, por razas, por amor.

Ya no quedan estrellas de rock, tan fugaces y distantes.
Están todas vendidas, adictos al crack.
Los héroes mueren de locos, de sobredosis, no encerrados en una oficina llena de burocracia.

¿Y dónde están los jóvenes que querían cambiar el mundo?
¿O será que el mundo les puso terno y corbata?
Ahora tan solos, ellos asisten a las fiestas de “Gran Moda”

Tus sueños fueron vendidos, tan baratos que ni lo creo.
Malgastas tu tiempo en el teatro de boga,

la música de boga, el ritmo de vanguardia.


Estás embobado con el sin sentido del tiempo que aún no para.
Pero que se puede cortar con un gillette.
El aire espeso, la noche oscura y fiel, son testigos del final de remate
Hoy tu salto a la fama terminó

01 diciembre 2007

"Quiero ver como se consumen frente a mis ojos todas esas memorias..."

escrito en una pared de la ex- carcel de Valparaiso

Nunca creí que podría anhelar más mi libertad. Tener la posibilidad de salir cuando yo quisiera de esas cuatro paredes, de dejar de escuchar historias de asesinos, violadores, ladrones. Es increíble el otro mundo, la otra historia, el encierro y la incapacidad de estar con tus seres queridos. Como lo dijo una psicóloga que entrevistamos con Felipe, un compañero, en la cárcel lo pierdes todo, destruyes tu vida y la familia.

Pronto escribiré un cuento de cada reo que entrevisté. Y se viene el reportaje, el mejor y más complicado que he hecho hasta ahora: “Sexo en la Cárcel”. Es terrible estar solo con un preso, en una pieza de cuatro por cuatro metros y que más encima se olviden que estás ahí adentro, la incertidumbre de que las preguntas lo podían alterar, como cambiaba su rostro cuando habían preguntas que no le gustaban, el gesto de sus manos, el movimiento de los ojos. Miedo y curiosidad.

Con esto el periodismo me gusta más.

09 noviembre 2007

Extravío


Se me perdió la tarjeta de crédito. Sí. Usted pensará: pobre weon. Pero señores y señoras, ¿usted nunca se le perdió nada? ¿Las llaves del auto, de la casa, el control remoto que no se da ni cuenta que lo tiene en la mano? ¿Acaso soy yo el weon o lo es más usted por leer esto?

En fin. El tema es que me llaman todos los días haciéndome interrogatorios, tratando de sacarme el nombre o el apellido, el rut, el tipo de cuenta. La tarjeta está bloqueada, así que ningún peligro, y aunque fuera así, Tengo con suerte cinco mil pesos. Ojala que no me estafen, rezo todas las noches para que no lo hagan.

A usted señor estafador le digo, o al que encontró mi tarjeta. Métete la hueá por la raja a ver si le sacai plata.

Para terminar, un consejo de utilidad. Aporte a la Teletón, las 48 horas de ego televisivo y farándula descarriada se lo agradecerán.
el que sabe sabe
Desnudo en el Tejado
Antonio Skármeta


¿Y qué pretendes?
¿Que viva desnudo en el tejado?

01 noviembre 2007

Muy bueno, se los dejo pa compartir algo que lei hace poquito. Saludos y escribiré pronto
ÉGLOGA
Vicente Huidobro

Sol muriente

Hay una panne en el motor

Y un olor primaveral
Deja en el aire al pasar

En algún sitio
Una canción
EN DÓNDE ESTÁS

Una tarde como ésta
Te busqué en vano
Sobre la niebla de todos los caminos
Me encontraba a mí mismo
Y en el humo de mi cigarro
Había un pájaro perdido

Nadie respondía

Los últimos pastores se ahogaron

Y los corderos equivocados
Comían flores y no daban miel

Y el viento que pasaba
Amontona sus lanas

Entre las nubes
Mojadas de mis lágrimas

A qué otra vez llorar
lo ya llorado

Y pues que las ovejas comen flores
Señal que ya has pasado

12 octubre 2007

El grito de Dover


Por Sebastián Fuentes.


No acostumbro a ir a funerales, menos cuando son tan fulminantes como este. Nadie se los esperó, supongo que ni Jorge Trejos, el difunto, esperaba morir de esa forma tan macabra y sin previo aviso. Sin duda hay algo que no cuadra en esta historia, son los tiempos, y la inusual forma de como manejaron la situación. Murió ayer a las dos de la tarde y lo están enterrando hoy a las tres, trece horas después. Raro.

Inés Carrasco, mujer de Jorge, venía llegando de sacar unos bonos para los chequeos anuales de su marido de 54 años. Eran una pareja callada, nadie los conocía muy a fondo, a excepción de los nuevos vecinos del pasaje que residen en la casa continua a la del matrimonio con los cuales habían entablado una amistad formal.

Tanto Inés como Jorge se conocieron tarde, cuando Inés ya no podría entregarle ningún hijo por su edad. No decidieron intentar ningún método, los dos solteros y sin hijos previos decidieron probar suerte con la vida matrimonial y ellos como única compañía, en una casa que a ratos se les hacía demasiado grande para los dos. Demasiado silenciosa.

El grito fatal quebró la acostumbrada tranquilidad de los días de semana en el pasaje Dover de la comuna de la Florida. Inés, aún con los papeles de la Isapre en la mano, quedó pasmada frente a la imagen de su marido en silencio. Primero lo llamó por su nombre, después con los nombres que le decía por cariño. No había respuesta. Inés recorrió toda la casa y nada. Decidió pasar por las piezas que no se habrían nunca, las de visitas, y ahí estaba, morado, con cara de pánico, la boca abierta y mirando al vacío. El grito se pudo escuchar de toda la cuadra. Afuera la gente se daba cuenta que algo se descuadraba en la monotonía.

Inés entró en shock. Perdió el control por un momento, cuando levantó el teléfono y se percató que no tenía tono. Había olvidado pagarlo la semana pasada. Se acordó de los vecinos y corrió a la casa del lado.

A la hora después una ambulancia del Samu se llevaba el cuerpo sin vida de Jorge, cubierto con un plástico negro, se dirigía a la Funeraria para que lo metieran luego al féretro. Cuando ella llegó donde los vecinos, lo primero que hizo fue llamar a su hermano doctor, para que lo viera. En diez minutos estaba en el lugar, entró solo, luego ella y de apoco le contaba a su vecina que su marido ya no estaba morado, sino verde. Su hermano dijo que ya no había caso, que él se encargaría de todos los trámites.

A las 7 de la tarde, cinco horas después de su muerte, ya lo estaban velando. En la parroquia no habían familiares de Jorge, según Inés, no tenía, era solo. Los únicos llantos, que sólo se escucharon en un principio, fueron de su mujer, el resto se dedicaba a acompañar.
Al día siguiente estaba obligado a acompañar a mis vecinos al funeral, a mi novia en realidad, que fue quien le prestó el teléfono a Inés. Sentía cierta responsabilidad con estar ahí. En el momento del accidente, jamás llegó carabineros y tampoco fue a parar al servicio medico legal. Jorge, sin parientes, murió de una extraña manera; ataque a la vesícula determinó el doctor hermano de Inés. Nunca había visto un muerto en mi vida, hasta ese momento, pero más que un ataque a la vesícula parecía haberse ahogado. El servicio medico legal nunca supo de esta muerte. Al menos eso sé.

03 octubre 2007

Lo más sutil de Alamedas, le siguen achuntando a las letras, esta me llega a ratos. Bunisima

les dejo el link para que lo vean y me comentan.

08 septiembre 2007

¡Viva Chile!
¿De dónde nace, en una semana, ese fervor patriótico?

No me extraña que dentro de esta semana, salgan los patriotas, los chilenos de verdad. Porque para ser chileno hay que comer empanadas, tomar chicha, encumbrar volantines y bailar una buena cumbia –porque ya re poca cueca tocan en las fondas -, todo en base al consumo. Para ser chileno hay que pedir el aguinaldo del 18, porque aunque esté cara la carne igual hay que pegarse un asadito.

Este alimento, del chilenismo, se va construyendo día a día. Canal 13 lanzó su saga de Héroes, donde hay bastantes sucesos que distan mucho de la realidad de aquellos tiempos, el error de la bandera en la película de O`Higgins, ¿creen ustedes que Carrera le haya pegado una cachetada a Don Bernardo?
No sé, creo que las películas tratan de llenar aquellos espacios vacíos de la historia de aquellos personajes, lo cuál no está mal, pero han tratado de llenar con romances y ese tipo de cosas que ayuden a subir 3 o 4 puntitos el rating, para hace la historia más entretenida, más sabrosa.

Ahora con este suceso de Héroes, les han sacado el jugo a todo lo comerciable, cartas, álbumes, banderas.

Así se alimenta el falso patriotismo, porque estoy seguro que no todos saben bailar cueca o ¿saben realmente lo que se celebra el 18 de septiembre? Si se responden que fue la independencia de Chile, están lejos de acercarse a la realidad. La verdadera independencia se logró el 12 de febrero de 1818, cuando Bernardo O'Higgins se reunió en Talca con José de San Martín para firmar el "Acta de Juramento de la Independencia", redactada por Manuel de Salas, Juan Egaña y Miguel Zañartu.

Pero no se celebra ahí porque la mayoría está de vacaciones, entonces es un feriado perdido. Por eso lo ponemos en septiembre, además se hace más cortito el mes y hay vientito y estamos previos al equinoccio de primavera, más bonito.

Disto mucho de lo que es ser chileno, el verdadero chileno no usa chupalla, porque los que usaban chupalla antes eran los dueños de fundo, los explotadores, los que bailaban cueca en salón. Los que bailaron después al ritmo de los 4/4 o los huasos Quincheros.
La verdadera cueca está en el pueblo, embarrados y con tierra. Lamentablemente, todo se arrastra, todo termina vendiéndose.

Aunque de pronto se me produce una dicotomía. Hay un funcionario público que en cada foto formal presidencial, él se pone su atuendo de huaso elegante, es el único con chupalla, manto y espuelas. Se podría decir que es realmente chileno, ¿es ser chileno usar ropa de huaso? o ¿es ser chileno ayudar a los necesitados, luchar por una igualdad, por terminar con el chorreo, el salario justo, el ético, el básico, mayores privilegios a las etnias? porque a ellos si que los dejamos de lado, porque en la foto presidencial o la estampa de Chile, no sale el Mapuche o el Diaguita o el Alacalufe, porque es moreno. Sí, por eso, porque en este país aún se discrimina, se aparta y se deja de lado.

Les dejo una pregunta ¿qué es para ustedes ser chileno?

Por eso alcemos nuestras copas y brindemos con una buena chicha y empaná en mano para decir: ¡viva chile mierda!

regalito:







05 septiembre 2007

Placer entre sabanas

Para ser prostituta Vip: hay que hablar bien, vestirse a la moda y usar perfumes caros, ir al gimnasio y cuidarse el cuerpo con cremas y accesorios. Algunas dominan idiomas y sus clientes pueden ofrecer elevadas sumas de dinero para solo pasar un rato agradable.

Por Sebastián Fuentes

Nubi tiene todo para ganar. Tiene un Peugeot rojo 206 nuevo, es del año pasado, está terminando la carrera de kinesiología en una universidad privada – que no quiso mencionar – y si se esfuerza, una vez egresada, podría llegar a ganar $ 635.093 pesos mensuales. En la semana reparte su tiempo entre los libros, la familia y el trabajo “entre estas tres cosas me queda muy poco tiempo para descansar”, comenta.

Es rubia, tiene 23 años y tiene un cuerpo que hasta una argentina envidiaría. Su figura es su fuente de ingreso, es una dama de compañía o en otras palabras una prostituta Vip. Trabaja lunes, miércoles y viernes, de tres a once de la noche y el sábado las 24 horas, “el domingo es exclusivo para mi familia, lo dedico a mis padres y el celular se apaga” comenta mientras pide una bebida al mozo del restaurant.

El tema de la prostitución le venía dando vueltas desde que salió del colegio. Dio la prueba para ingresar a la universidad y no le alcanzó para una estatal, “ahí el mundo se me vino encima, yo lo único que quería era una tradicional, además el costo para mis papás igual era alto”, pero eso no fue lo que la llevó a entrar en este mundo, “mis viejos me costearon la universidad hasta el segundo año, después mi viejo se quedó sin pega y yo decidí trabajar para poder seguir estudiando. Soy linda y quería ganar plata fácil y rápido, me metí a una agencia de scorts y los llamados empezaron a llegar solos”. Al principio no le fue fácil “miraba a los tipos desde lejos, yo les decía que teníamos que juntarnos en algún café y los miraba, tenía miedo, pero los chilenos son tímidos” comenta.

Las cosas para su familia se arreglaron casi a los tres meses que empezó en trabajar. Su papá encontró trabajo y volvió a costearle los estudios de inmediato. Pero el gusto por la plata la hizo seguir trabajando. Cuando llegaba a fin de mes, en un principio, ganaba un millón de pesos, después decidió darle un poco más de tiempo al asunto y en un mes llegó a ganar tres millones de pesos, “ahí caché que el asunto era más que nada por la plata, no sólo es sexo en este asunto, muchas veces me han llamado para conversar o para que los acompañe a algún evento. Los hombres son muy precavidos y no contratarían a cualquier mujer para que vayan con él a una fiesta. La idea es que no se note que soy puta” explica entre risas.

En la universidad nadie sabe que se dedica a esto y su principal miedo. Cada vez que suena el teléfono ruega porque no sea algún compañero, para eso tiene dos celulares, uno para el trabajo y otro para los amigos. Ha pololeado, pero son pasajeros, no se imagina aún con una pareja estable además por lo que hace, sería complicado que la otra persona se llegara a enterar. Frecuentemente se hace controles de sida, para no correr riesgos dice que “muchas veces mis clientes me han ofrecido hacerlo sin condón, me han ofrecido millones, pero la cosa es la seguridad, por eso ni por toda la plata del mundo aceptaría”.

El teléfono de pronto le suena, “amor…sí, puedo ir de inmediato…tu departamento…ok corazón, nos vemos”, corta. “Es hora de partir”- me comenta- “mi cliente me trae un regalo del extranjero, generalmente son joyas…pero sabes qué, siempre son falsas” dice como en secreto y, entre risas, se va del local.


La licenciada

- ¿Aló?
- ¿Con Joly?
- Sí bombón, ¿qué quiere de mí?
- Una entrevista.
- ¿De cuanto estamos hablando?
- Ahí está el problema.
- Lo siento, el tiempo es plata…

Joly es full time, egresó de arsenaleria en una universidad privada- que tampoco quiso mencionar - y ahora se dedica de lleno en la prostitución, sabe hablar ingles y algo de francés. Si estuviera trabajando ganaría quinientos mil pesos a todo reventar, como dice ella. Por eso decidió trabajar en esto y no lo hace por necesidad sino que le gustan los lujos y las cosas caras. Se compra perfumes de marca, ha podido viajar a Brasil, Argentina y Ecuador acompañando a clientes; que además de disfrutar los viajes, son con todo pagado.

Le ha tocado atender a futbolistas y a políticos. Esta rubia cuyas medidas son 105-65-95 tiene claro que el mundo se mueve por plata y por ningún motivo va dejar de hacer lo que hace “esto es una cuestión de belleza y de ser buena en la cama, hay que sacarse provecho a como de lugar. Abrí hace poco una cuenta de ahorro para guardar la plata que voy ganando. Nada está asegurado” comenta.

A sus 26 años - lleva 6 en el rubro- le ha tocado atender desde despedidas de soltero hasta modelar en eventos de empresas. Empezó en un café con piernas, pero uno de los clientes le dijo que podía sacarse más provecho si se metía a una agencia de Internet. Entró, se registró con unas cuantas fotos y listo. Grito y plata.

En su familia nadie sabe que trabaja en esto, pero sí saben que tampoco ejerce su profesión “a mi papá le da lata, porque me pagó la carrera y todo, de hecho me regaló un auto con mucho esfuerzo cuando me titulé”, explica.

A la Joly si no le pagan habla poco, el tema es que primero se desembolsa el dinero y después uno puede hacer lo que se de la gana, “me ha tocado veces que los tipos se han querido ir de mi departamento sin pagar. Por eso, primero la plata en efectivo o me la depositan previamente en una cuenta que tengo en el banco. Así las cuentas claras y todo bien”. Su agenda es apretadísima, alrededor de cinco o seis reuniones de trabajo en el día, a veces tiene que ir al mejor postor. Su sueldo no dista mucho de un gerente, gana alrededor de 5 millones mensuales he incluso ha llegado a los 10 millones.

Está algo apurada -como la entrevista es gratis - trata de contestar rápido y dejar sonando su celular “vez que el tiempo es oro. Parezco acelerada pero puta que disfruto mi trabajo”.

25 julio 2007

Carrozas de Sangre


Todas las noches esperábamos, tranquilos y en silencio, el paso de la diligencia. Los González por un lado y nosotros los Carreño por el otro. Con lo rifles, pesados por el metal y su madera, apuntando, apuntando el vacío de la noche. Silencio. Los árboles se quebraban con la fuerza del viento. Los caballos entrenados para soportar el tedioso momento, esperaban tranquilos.

- Fiuh, qué pa` allá abajo gancho- gritó uno de los González.

-Shht. No sea estupido, no ve que cuarquier momento llega la dirigencia- contestó uno de los míos.

El silencio era siempre el compañero de las noches. Los botines siempre se repartían en partes iguales, tanto para nosotros como para los González, y un tercio de eso iba para la causa independentista. Más que mal le robábamos a los Realistas.

-¡Ahí vienen primo!

-¡Apunta en silencio, mierda!- respondí.

El carruaje venía vacío. Lo hicimos parar, los caballos estaban vueltos locos, relinchaban nerviosos, pareciera que algo les había pasado antes del cruce.

-Que pasa ñore`- me preguntaron.

- No sé Luchín, pero me huele a que algo anda mal acá- contesté.

- Que uno de los González abra la carreta pueh`, no son tan choritos – habló uno de mis cuatreros.

- Táte callao Juancho no ví` que esto se teje mal, pa` mí que jue la muerte - contestó Ramón González, el líder de la familia – mira como están los caballos, endemoniaos-, agregó.

Uno de los míos abrió la puerta y sólo encontraron cajas vacías, la carne de los soldados estaba pegada a la pared. La sangre escurría espesa y las entrañas adornaban el carruaje al interior. Uno de ellos tenía la cabeza reventada, la mandíbula dislocada y sus ojos estaban reventados, envueltos en un espeso líquido blanquecino. El olor era putrefacto.

- Er coluo obró aquí ñoré – dijo Ramón – mire como están no ma`, ni un animar hace eso- agregó.

- Respeto a la noche ñore, yo le dije ya, hace ratito que teníamos que cortarla artirito con la cutión, así nos responden los de arriba – habló Luchín.

Decidimos ir al escondite, le rezamos a la Virgen y nos encomendamos a los Santos. Esa noche se prendió un fogón y matamos un chivo, todos bebimos su sangre, el niachi. Fuimos a nuestras chozas y abrazamos a nuestras señoras y a nuestros hijos, nos regresaron todos nuestros demonios y las creencias muertas. El día de San Juan llovió Toda la noche

12 junio 2007

Te amo

No sé que hacer. ¿Lo llamo? No mejor no, na que ver que lo moleste, debe estar con sus amigos. ¿Y si está con otra? Hay que maricón sería. No, Martina, relájate si no va a pasar nada malo.

Lo llamo entonces. Ay me da cosa, ¿y si no contesta? Igual es temprano. Las nueve. Debe estar durmiendo. Debió haber salido a carretear ayer con los chiquillos. ¿Y si me cagó? ¿Y si se curó y me cagó? O ¿Si una de estas maracas de medio pelo se le lanzó a los brazos de él?

Sí, estoy segura. Apuesto a que andaba curado caminando por la playa de Algarrobo. Seguramente se quedó sentado en una fogata tocando guitarra, tomando piscola en una botella de Coca- Cola y cantándole a todos los desconocidos. Puta, quien me manda a meterme con un artista. Me cagó, estoy segura. Me cagó, me cagó, me cagó, ¡Uy la tonta histérica!

Ya, llámalo. Me estoy haciendo puros caldos de cabeza…No, no puedo hacerle esto. No tiene la culpa. se va a preocupar de más. ¿Y yo? ¿Cuándo me preocupo de mí? Siempre él, que la cartita, que la ida al cine, que el cumple mes, todo le recuerdo yo. No me quiere. Sí, eso. No me quiere, no me quiere, no me quiere.

En fin, me cagó.

Estoy desesperada. Lo voy a llamar, ahora sí que sí. No, muy desubicado, si se fue ayer no más.

No es capaz de hacer tanto, no se la puede. Eso, no se la puede, muy poco tiempo. Pero sabe tocar guitarra. ¡Ay! eso le gusta a las minas, caen al tiro.

Por qué lo dejé ir. Debí haber puesto cara de perra muerta. Puta que soy tonta. Debí haber sido más vivaracha. Bueno, me queda la confianza. ¿O no? Ay no sé. ¿Qué hago?

Lo llamo, ya sí lo voy a llamar. Pero ¿qué le digo? Lo hecho de menos. Piensa, piensa, piensa, qué le digo. Lo amo. Sí que lo amo. No, muy evidente. Lo quiero acá en Santiago. ¿Qué le digo? No lo quiero allá con todas esas minas que se juran hippientas y le invitan hierba. No, él no fuma. No fuma, no fuma, no fuma. Bueno, sólo un poquito. Ay no. Fuma harto.

Marco, ya sí. Está marcando. No, mejor que no. No sé, ¿qué le digo? Lo echo de menos, mucho, mucho. Lo amo sí, lo amo, lleva poco tiempo lejos y ya lo quiero cerca. Eso es bueno ¿o no?

Ya ahora sí. Lo voy a tener cerquita. Es mío. Mío, mío.

Le voy a tener que mentir. No importa, él me miente. Sí. Es un mentiroso de mierda, le voy a devolver la mano. Lo extraño. Le voy a mentir. Tiene que estar en Santiago hoy mismo. A mis pies, sí.
Él me extraña, estoy segura. Está pensando en mí en estos momentos, me ama. Me ama, me ama.

Está marcando. Ya, ahora nada de amariconeos.
Ahí contestó….

- Roberto. Estoy embarazada.


23 mayo 2007

La hora de la papa

“…Yo amo y dios de este universo ordeno la creación del nuevo gobierno de Cagliostro, mago y señor del Surrealismo para fin de amansar y mantener bajo el yugo a los ciegos incultos, irreverentes que caminan por este país sin calles de cemento, con caballos montados por simios con varas largas…Yo amo y señor de este universo ordeno el exilio para todos los reprimidos mentales, enfermos de odio y sedientos de envidia. Estos serán trasladados a las Islas Derroca, donde pasaran sus días haciendo hoyos en la tierra para encontrar agua, comerán exclusivamente sus suelas de zapatos y cuando estas háyanse acabado, sus carnes serán el mejor festín que podrán comer en su miseria.
Las putas, les ordeno que se hagan monjas, los curas pederastas. Ordeno libertad para los presos políticos, los indígenas se les entregaran la mitad de las tierras del país. De ahora se impartirá el mapudungun en todos los colegios, el ingles dejará de existir en las aulas de clase. Ahora cualquier movimiento de más de tres personas será sancionado con la muerte. Con la pica. Yo amo y dios de este universo, ordeno la desaparición de todas las instituciones públicas, se regirá por la ley de Talion, los más débiles irán presos por débiles, a los ricos se les quitará su patrimonio para ser entregado a la clase media. Los límites del país serán regidos por ordenanza mía y a mi gusto personal…la constitución…la consti…..la cons……la co.......la……….

”Gutiérrez despierte, es hora de la pastilla”

15 mayo 2007

Feliz día

A los que no entienden mucho de lo que pasa en el mundo
a los inocentes.
a los niños.




-¡Déjame hacerlo Papi! – dijo Manuel, que con sus pequeñas manitos movía la palanca que bajaba el féretro hacia la tierra.

Nadie de los presentes aguantó la imagen. Todos se quebraron. Manuel o Manolito, como le decía su mamá, no entendía muy bien la situación. El escenario era completamente nuevo para él, jamás había visto tanto gris y tantas esculturas en un lugar perfecto para jugar a la pelota.

- Papá, ¿por qué enterramos a la mamá, si se supone que debe subir al cielo?

- Es que no es este cielo que todos vemos hijo, es más arriba, en otro lugar. No es el cuerpo el que sube, es el alma.

- Ahh… sí, eso del alma me lo dijo el tío de la clase de religión. Todos tenemos una, ¿cierto papi?

-Sí hijo, todos tenemos una.

Samuel miraba como su mujer se iba dentro de una caja de madera, como se perdía todo lo que se había construido. Veinte años de matrimonio, doce felices, ocho luchando contra la enfermedad de Sarita. Un cáncer de mamas detectado a tiempo, una partícula que quedó dando vueltas por el cuerpo, la misma partícula que se ramificó y la terminó destruyendo lentamente.

-Papi, ¿por qué hay tantas esculturas en una cancha de fútbol tan grande?

- Hijo, esto es un cementerio, aquí se entierran los cuerpos de la gente cuando ya no tienen alma- Respondió Samuel con los ojos llorosos.

-Cuatro hijos me dejaste – pensó Samuel – que voy a hacer con ellos – se decía mientras el sacerdote daba las últimas palabras.

El vaho salía con más fuerza de la boca de cada uno de los presentes. Un paraguas se abrió entre la multitud. Luego fueron muchos que, como una danza de cuervos negros, se iba desplazando a la salida del cementerio.

A Manolito todos les daban besos, lo abrazaban y le daban dulces. Él aún no entendía el porqué, pero sí le hizo recordar el día viernes, mientras estaba en el colegio celebrando el Día de la Madre. Su presentación aún no comenzaba y escondido detrás del escenario trataba de encontrar a su mamá dentro del público. Estaba disfrazado de angelito, su pelo rubio combinaba perfectamente con el traje blanco, con su aureola dorada y sus pequeñas alas que había hecho con tanto trabajo Sarita.

De pronto una de las tías del Kinder apareció, lo abrazó y le dio un beso en la frente. Le dijo que su mamita no podría ir a la ceremonia, que se tenía que ir a la casa, que el papá lo estaba esperando afuera. Manolito miró al suelo, se sacó la aureola y en su mochila guardó el portarretratos hecho de tallarines.

10 mayo 2007

Té Para tres

Entrada la tarde, cuando todos apagan los computadores de las oficinas y cierran los cajones de sus escritorios y se aglomeran las personas como hormigas en azúcar en el metro, Roberto Lira la esperaba como de costumbre en el bar de Republica. Aquel era el lugar de encuentro. Sus trajes formales no se camuflaban con los desarreglados universitarios, de todas maneras nadie mayor de treinta años se atrevería a entrar a ese tugurio.

Roberto pidió lo de siempre, un whisky del más barato con dos hielos y para ella un vaso de Coca – Cola. Varias veces pensó en echarle algo al vaso para que ella se decidiera de alguna vez. Pero sólo se sentó al lado de la ventana que daba a la calle a esperar.

-Hola Roberto – dijo acelerada – no pensé que me demoraría tanto es que mi jefe…

-No te preocupes – respondió él – lo importante es que ya estás acá. Te pedí lo de siempre.

-Gracias, pero hoy no, quiero tomar algo más fuerte.

Llamó al mozo y le pidió un Bloody Mary, él muy gentil le respondió que no vendían tragos tan sofisticados. Entonces, pidió el whisky más caro – Con dos hielos porfavor, igual que él – agregó.

- Que rico verte, hay tantas cosas que tengo que decirte. Martín se va de viaje con los niños este fin de semana, a la casa de su mamá en Temuco. Me quedo completamente sola y pensaba….

- No, se acabó. Me aburrí de mentir.

- Pero no le mientes a nadie.

- Me aburrí de ser el hueón buena onda, la reunión de trabajo, la ida al gimnasio, el happy hour con tus amigas…me canse de ser la excusa.

- Martín yo creo que ya sospecha.

-Espérate un segundo, ¿todavía no le dices nada?, Andrea, por favor, llevamos más de un año así, encontrándonos donde mismo y tomando lo mismo de siempre, tú hablando de tus niños y yo hablándote de que mi casa se hace demasiado grande con el tiempo…que podrías perfectamente….

- Es que Roberto….entiéndeme, para mí no es fácil

- Para mi tampoco y por eso no entiendo porqué no le dices de una vez por todas a ese sinvergüenza que estás conmigo.

- Me da miedo…

- Le tienes miedo a la paliza…

- No es eso…es que….

-Estás confundida…

- No sé…

- Nunca sabes nada…

- Te amo – respondió ella.

- ¿Quieres otro whisky? – preguntó Roberto.

- No me salgai con otras hueás – respondió furiosa Andrea – no te das cuenta que lo arriesgo todo estando contigo.

- Pero aún así no quieres perder ni pan ni pedazo, arriesgas lo uno o lo otro, pero nunca pierdes…tú nunca pierdes.

Algo vibra en la mesa, es el teléfono de Andrea. Contesta.

- Aló…Señora Olguita, cuénteme, qué pasa…Cómo que no hay nada para la comida…Ingéniesela pues… Martín debió de haber llevado la mercadería… Cómo que no está… ¿le dijo algo?...Ya…déle la papa al Mati…ya…igual usted... Chao…

Dejó el celular en la mesa y pidió la cuenta al mozo. Tomó su cartera y miró algo desesperada. Esperaba que Roberto digiera algo. Silencio Incomodo. Andrea de pie lo miró con ojos de pena.

-Me tengo que ir – dijo Andrea.

-Ya me di cuenta – respondió Roberto – ¿nos veremos luego?

-Quien sabe…

-Tú nunca sabes nada…

- De eso sí estoy segura…

Andrea se dio media vuelta y bajó las escaleras. Un par de estudiantes ebrios se dieron vuelta para mirarle el trasero. Sonrieron. Ella no se percató.

Por la ventana Roberto vio un auto blanco estacionado frente al bar. Andrea caminó en esa dirección. Se bajó un hombre de mediana estatura, se saludaron de beso en la boca. Ella subió y el también. Estuvieron detenidos unos quince minutos. Luego, se encendió el motor y un fuerte ruido de neumáticos se sobrepuso a la bulla del lugar. Aceleró a fondo, pasó un semáforo en rojo y se perdió entre los árboles y la tenue oscuridad.

Roberto sonrió con maldad.

- Mozo…Un whisky del mismo con dos hielitos y un vaso de Coca - Cola por favor.

06 mayo 2007

Viaje espacial

No perdía nada intentándolo de nuevo, tomó su casco, su capa y entró al orificio que lo llevaría a la luna por un rato.

Suspendido en el aire y con los ojos bien cerrados, recordó las palabras de su padre.
El viento en la cara lo hizo volver al día en que sacó los tres mil pesos bajo el colchón y el bolso que llevaba mucho tiempo arreglado. El día en que Ricardo decidió irse de la casa.

Sentía la gravedad en su cuerpo, la red de contención se hacía más grande. Iba a caer.

El Mapocho esconde más cosas de las que parece, ahí habitan los NN y Ricardo era uno más. Pero él quería aplausos. Y los tuvo.
Se levantó de la red y abrió los ojos.

Silencio.

“Ya Richi, ese estuvo bueno, vamos otra vez”.

Bajó de la red y tocó la cicatriz que cruzaba toda su espalda y, en un circo vacío, una lágrima se camufló en el maquillaje del hombre bala.

03 abril 2007

Paseo en camilla
En una larga bandeja, metálica y helada, yacía Sofía. Ni la sutil lágrima que recorría su mejilla logró hacer que el médico forense evitara prender la cierra eléctrica. El agudo sonido recorría cada rincón de la sala, rebotaba por las blancas baldosas y hacía mover la sangre de otros muertos en el piso.

Nicolás González usaba la mascarilla de costumbre, cerca suyo tenía un cenicero con varios cigarrillos a medio terminar, a nadie le molestaba el humo, el único que respiraba en aquel salón de la morgue era él. Caminó unos pasos y observó el cadáver, miró largo rato sus ojos perdidos, sin reflejos. González estaba acostumbrado a no ver nada a través de los ojos de sus pacientes, la muerte se llevaba hasta las imágenes que se reflejan cuando uno mira detenidamente en ellos. Pero con Sofía era distinto.

Acercó la cierra hasta el punto de tenerla entre las cejas de la mujer, cuando de la nada los dedos del muerto comenzaron a moverse. Luego vinieron los ojos que pestañearon y finalmente fue un respiro desesperado por recuperar el alma que vagaba por el pabellón.
González soltó la máquina y salió corriendo por la puerta giratoria que daba a un largo pasillo en el hospital, lo único que las enfermeras pudieron escuchar fue Catalepsia.

Sofía aquel día no tenía nada que perder, había un buen sol y todo un mundo por recorrer, observó como los jardineros regaban el pasto y como los niños jugaba a la pelota en el parque. Se sentó en una banca y contempló todo como si fuera la última vez, se cuestionó quizás más cosas de las que se habría preguntado en un día común. Tenía la impresión de que ese día sería distinto al resto.
Sentía un pequeño dolor de cabeza, punzante a ratos, pero nada fuera de lo común. Decidió caminar, para oxigenar el cuerpo, pero entre una y otra respiración se comenzó a sentir liviana y frágil. De pronto, todo se fue a negro.

Despertó mirando el cielo, pero por más que quería moverse no podía, solo veía nubes y una que otra persona que la miraba. La tomaron y la subieron a una camilla, el paramédico del Samu, mientras la tapaba, le comentó al chofer de la ambulancia “Desconozco la causa, sólo pondré en el diagnostico muerte natural”.

31 marzo 2007

Guardar silencio para tratar de entender, callar para siempre si es necesario.
No hablar mucho, simplemente observar, analizar, estar ajeno. Desde otra perspectiva.
Desvelarse y sumergirse en la oscuridad propia, conversando con los demonios internos, esos que hablan, que atormentan, que traen nostalgias y recuerdos perdidos. Hablar solo, responderse al mismo tiempo.
Una conversación que da vueltas. Algo que entendí hace rato, pero no he encontrado el momento para que sea perfecto, no lo quería echar a perder, pero se arruinó de todas maneras. Otras frases se quedan más en la cabeza, se desdibujan, se arman de nuevo, se crean historias del “que será después” “qué pasará”, esa incertidumbre, ojala fuera adivino para saber si todos estas historias son reales o son inventos o si las frases tienen un significado real o están mal planteadas.
Esas ganas de gritar, de correr, de sentir el viento en la cara, de asombrarme hasta por el sol que sale siempre, se está perdiendo, me siento encerrado, me encerré en un mar de preguntas y me ahogo al no encontrarles respuestas, en pensar tanto.
Exploto por dentro, grito en silencio, no tengo todos los días una sonrisa…¿Qué me pasa?

24 marzo 2007

Superman

Un fuerte clic en su espalda le dijo que no era el hombre de acero y en el suelo, mirando el cielo, recordó que tampoco podía volar.