Yo sabía…
Aquella noche que prometiste ir por los cigarrillos, tan sólo me terminaste dejando una cajita de fósforos en el velador.

Nunca creí que podría anhelar más mi libertad. Tener la posibilidad de salir cuando yo quisiera de esas cuatro paredes, de dejar de escuchar historias de asesinos, violadores, ladrones. Es increíble el otro mundo, la otra historia, el encierro y la incapacidad de estar con tus seres queridos. Como lo dijo una psicóloga que entrevistamos con Felipe, un compañero, en la cárcel lo pierdes todo, destruyes tu vida y la familia.
No me extraña que dentro de esta semana, salgan los patriotas, los chilenos de verdad. Porque para ser chileno hay que comer empanadas, tomar chicha, encumbrar volantines y bailar una buena cumbia –porque ya re poca cueca tocan en las fondas -, todo en base al consumo. Para ser chileno hay que pedir el aguinaldo del 18, porque aunque esté cara la carne igual hay que pegarse un asadito.
Nubi tiene todo para ganar. Tiene un Peugeot rojo 206 nuevo, es del año pasado, está terminando la carrera de kinesiología en una universidad privada – que no quiso mencionar – y si se esfuerza, una vez egresada, podría llegar a ganar $ 635.093 pesos mensuales. En la semana reparte su tiempo entre los libros, la familia y el trabajo “entre estas tres cosas me queda muy poco tiempo para descansar”, comenta.