30 noviembre 2010

"12 Bar Blues" La terapia de Scott Weiland

Si hay que hablar de sobrevivientes, Scott Weiland es uno de ellos. Hijo de una época que revolucionó la forma de hacer música y que a su paso destronó al pop y a los pelos escarmenados de Bon Jovi  o Poison. Es un sobreviviente del segundo gusto que el rock se dio con los músicos influenciados por la droga, una especie de revival de los locos años 60 y 70, marcados por el uso y abuso de la exploración con sicotrópicos que dejó registros únicos en la historia de la música. Pero que también se llevó a su paso grandes exponentes como Jim Morrison, Jannis Joplin, Jimmi Hendrix, John Bonham o Sid Barret. Y por qué no, también el rock lamentó una gran pérdida, el periodista crítico musical, Lester Bangs que tiempo antes de morir de sobredosis dijo “El tiempo del rock terminó con la llegada de los 70”.

 Es el segundo respiro del rock, desgastado con la música en extremo comercial que aparecía en MTV, con labios pintados, pelos rubios platinados y músicos casi hermafroditas. Fueron los Warrant, White Lyon, Skid Row o Extreme que tapizaban las paredes de las calcetineras de mediados de los ochentas. Pero como todo producto industrial, tuvo fecha de vencimiento.

Terminaba una época, Guerra del Golfo Pérsico, crisis industrial, caída del muro de Berlín. Bienvenidos los noventas. Bendita década que trajo a la palestra un pueblo casi olvidado cerca de la frontera norteamericana con Canadá, Seattle. Allí comenzó a crearse la historia con jóvenes hastiados de la música de plástico. Partió en los garajes de una ciudad fría, contaminada a más no poder con las diversas industrias, que entre los suburbios, mezclado con el ruido de las empresas, salían los primeros acordes de grupos como Nirvana, Sound Garden, Blind Melon, Pearl Jam o Alice in Chains que en reiteradas ocasiones compartieron escenario en antros especializados en música Punk. Eran estos grupos innovadores en una especie de híbrido, que tenía una particularidad, el sonido de las guitarras desgarradas y las letras contestatarias.

Scott Weiland llega al mundo como frontman de Stone Temple Pilots, grupo que agarra todo ese sonido que aún no logra exportarse y comienzan en la ciudad de Atlanta.

 Al igual que la Heroína que se transmite rápido por el organismo, entre las venas y el corazón, los Pilots entran a los oídos con un disco que los enmarca como banda revelación en 1992, se trata de Core.

Con la rapidez que la heroína fluye por el cuerpo,  Weiland es llevado por el mismo camino del exceso que sus homólogos de las décadas de los sesentas y setentas. Comienza para él su propia crucifixión: Giras que se cancelan, peleas con los miembros del grupo, sobredosis, hospitales, rehabilitaciones fallidas y la cárcel.

En 1998 se toma un receso y saca el disco solista 12 Bar Blues, un registro apurado, grabado en medio de una rehabilitación por el exceso de heroína que ya se ha llevado a varios compañeros de escena Grunge, Layne Stanley, Shannon Hoon, Kurt Cobain y Andrew Wood, son algunos de los fallecidos por el abuso de las drogas.

Este disco, que cuenta con 12 canciones y que destacan Barbarella con una mezcla de sintetizadores y ritmos electrónicos cercanos a lo que en la fecha comenzaba a sonar como post Grunge, con exponentes como Puddle of Mudd o Dishwalla.  También está la canción Where´s the man, que trae a ratos, ciertas reminiscencias a David Bowie con Space Oddity. Es un disco que no quiere parecerse a los Stone Temple Pilots, pero que termina siendo forzadamente igual, con canciones como Opposite Octave Reaction o Cool Kiss.

12 Bar Blues es un registro con altos y bajos, canciones que son para escuchar después de sentirse algo derrotado. Una especie de terapia, pero que indudablemente trae una ansiedad por escuchar alguna canción que te levante del asiento. Es una placa en la que se puede sentir esa picazón que produce el no consumir drogas, es un trabajo nervioso, apurado, que puede ser perfectamente una rehabilitación para Weiland que trata de no caer en los sonidos de Stone Temple Pilots. Intenta o trata ser él mismo, un sobreviviente de una década que ya terminó y que dejó más difuntos que estrellas en el cielo.



29 noviembre 2010

Canciones para el recuerdo I parte

Se supone que todos llevamos una especie de Soundtrack, con esas canciones que nos recuerdan momentos gratos, he aquí algunas que rememoran mis carretes de 15, donde tenías la última canción de la noche para cambiar la historia. Donde, dependiendo de la canción, podías determinar en cuenta regresiva si la chica te correspondía o ibas a ser la burla de los amigos.

1 The Cranberries - Linger:  Esta canción es más triste que pegarle a la mamá, pero romántica a mas no poder, si algún día me casara sería choriflai que sonara esta canción en el matrimonio. Cuando tienes 15, esta es la oportunidad de hacerte el lindo, el cómo te llamai y en qué colegio vas son infaltables cuando llegaba esta canción.



2. Counting Crows - Mister Jones: Esta es la clásica que nunca te acuerdas ni como se llama el grupo y menos el nombre de la canción. Entonces te acercas al dueño de casa y le dices: oye porfa ponte esta canción, uta no me acuerdo cómo se llama, aaah! esa po la SHALALALALA.



3.Guns n` Roses - November Rain: Aquí si la cosa no funciona te queda esta eterna canción para convencer a la mujer que te de un beso, lo peor es que si ella no está interesada en ti, se tenía que aguantar toda la lata, incluido el lunático solo de Slash.



4. Pearl Jam - Black o Yellow ledbetter: Si no funcionaba con ninguna de las canciones, tenías la carta bajo la manga. Ahora, si la chica le sale poco inteligente, te va a mencionar que la última canción salía en el final de Friends y comentará en toda la canción lo entretenida que encuentra la serie y que se cree Rachel, pero siente que su personalidad es como Phoebe. Ojo entonces, porque se podía transformar en un verdadero fiasco.



5. Crash Test Dummies - MMmmmmm mmm: La única gracia de esta canción era el eterno mmmm mmm mmm y la voz de ultratumba de su vocalista. Si a la fiesta a la que vas hay guitarra, no falta el que pide esta canción y cuando todos se animan a cantar, ni el más macho alfa de la reunión podrá con el tono de subterraneo. Otro fiasco. 


Cuando se me ocurran más iré colocando ese especie de compilado del recuerdo

23 noviembre 2010

Under Pressure

Se acerca fin de año, muchas cosas buenas han pasado, otras no mucho. Últimamente me he sentido bajo mucha presión, tanto en la pega como en la U, pero es bueno saber que al final del día hay fuerzas que te dicen sigue poniéndole ganas, porque se acercan cosas mejores. Momento de tomar decisiones importantes, pero lo mejor es que todo viene en un paquetito, es cosa de tener paciencia, porque el Pack de resultados y de esfuerzo viene todo junto.

Hoy, salidas, entrevistas, guitarreos varios, paseo por el barrio. Calor soportable, una sonrisa amigable y lo mejor de todo, llegando a casa esta canción suena en la radio...Meritorio por el momento y ganadora de ponerla a todo volumen.


07 noviembre 2010

Saltemos sobre la lluvia

Olvidemos que hoy llueve y saltemos sobre los charcos de agua. Bailemos con los audífonos puestos y que aquella plaza donde salgo a trotar sea testigo de mi ridiculez de primavera con luces invernales. Go Rock!

03 noviembre 2010

Estoy solo durmiendo

Cuando el sueño comienza a ganar, temprano últimamente. Esta canción me ayuda a soñar.

Este mes me he dedicado a salir a caminar cerca de mi casa, como un explorador, he encontrado un millón de cosas entretenidas, un Luthier, un local de Sushi, uno de comida china, un gimnasio, salas de ensayo, una plaza muy genial donde todo el mundo sale a las 8 de la tarde a trotar y a pasear a sus perros. Yo me uní al improvisado club de los que trotan. Los que tienen perros es bastante gracioso, porque no hablan entre ellos, sino que los perros hacen todo el trabajo, juntan a las personas como por el destino y la conversación ahí fluye.

Los que trotan no, son más solitarios y preocupado de hacer un buen tiempo, de elongar y de vez en vez un "hola, trotemos juntos," que siempre es bien recibido